D001 P010 | La política indígena

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D001 P010 | La política indígena

A propósito de estas culturas precolombinas, el NUEVO LIBERALISMO considera urgente la concepción de una nueva política indígena. La desaparición de gentes y culturas aborígenes en América, es una catástrofe que dentro de pocos años cumplirá cinco siglos de haberse iniciado. En Colombia todavía existen indígenas y muchos están asentados en tierras que contienen recursos estratégicos para la economía de la sociedad nacional y para determinados intereses internacionales.

El desastre indígena en Colombia parece más trágico si se tiene en cuenta la catarata de manifestaciones llamadas indigenistas que desborda los ámbitos religiosos, jurídicos, universitarios, periodísticos y hasta turísticos, mientras el proceso de extinción sigue su curso tenebroso.

La última década sin embargo, ha visto un hecho singular. Las sociedades indígenas han procedido a articular una lucha por sus derechos como colombianos, que incluyen no solamente un derecho a la vida sino a la tierra, a la religión y a un lenguaje propio, en otras palabras, un derecho a ser indios. Ello implica una posición diferente a aquella indigenista que habla de integración y asimilación.

El movimiento indio en Colombia defiende su indianidad frente a las estrategias de aniquilamiento indígena de la sociedad mayor dominante. Un programa de cambio en relación con el manejo de la etnia indígena por parte de los niveles oficiales implicaría por un lado el abandono de las estrategias de aniquilamiento que actualmente se ejercen contra los indígenas. Por otro lado, un programa de cambio que esboce siquiera líneas de interpretación del pensamiento y del derecho de los indígenas en un marco de participación democrático, y que tendría que acoger para consideración, los requerimientos de la Coordinadora Indígena Nacional presentados al país el 12 de octubre de 1980. A continuación se citan tales requerimientos textualmente:

  1. “Exigir al Gobierno Nacional el respeto y garantía de los legítimos derechos de las comunidades indígenas a la autodeterminación cultural, social, política y económica, a nuestras tierras, a nuestra cultura, a nuestras autoridades tradicionales, a nuestras formas propias de organización y desarrollo y a una educación conforme a los intereses y necesidades.
  2. Exigir del Gobierno Nacional el cumplimiento y aplicación cabal del decreto 5, de julio de 1820, que ordena devolver a los indígenas sus tierras, de la Ley 89 de 1890, devolviendo a las comunidades indígenas las tierras que les pertenecen legítimamente según sus títulos y posesiones, exigir la ampliación de los resguardos, según las necesidades culturales, sociales y económicas de las comunidades en desarrollo de la Ley 135 de 1961.
  3. Exigir al Gobierno Nacional la aplicación de la ley 89 de 1890, antes de hacer cualquier otra reforma de las leyes indígenas.
  4. Exigir al Gobierno Nacional el saneamiento de las reservas de propiedad de las comunidades indígenas y el respeto y garantía de sus tierras, suspendiendo de inmediato los programas de colonización dirigidos, financiados o permitidos por el Estado”.

“En los Últimos años el liberalismo dejó de ser el partido del pueblo para convertirse en el partido de gobierno hasta considerar el poder como un fin en sí mismo”.