D001 P013 | La democracia social

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D001 P013 | La democracia social

El NUEVO LIBERALISMO lucha por una nación social y económicamente más homogénea. Esto significa la abolición de todos los privilegios de cuna y de clase y especialmente los que se dan en la educación y que constituyen el punto de partida de los demás privilegios. Respaldamos la organización popular y en especial la extensión de los sindicatos entre las clases trabajadoras, el progreso de los usuarios campesinos y el desarrollo del cooperativismo, así como de las diversas formas de participación popular. Creemos que el aumento del ingreso real de los trabajadores tiene dos instrumentos: por una parte el salario y por la otra la eficiente administración de los servicios sociales y colectivos que influyen en las condiciones de vida de las clases medias y populares. Somos solidarios con los trabajadores en su lucha por mejorar sus salarios pero no apoyaremos reivindicaciones disparatadas. Proponemos una visión global del problema de las clases medias y de los trabajadores; que los sindicatos de obreros, de empleados públicos y de trabajadores oficiales no se limiten a una política reivindicativa sectorial o particular pues si bien ello les ha permitido, en el caso de ciertas empresas grandes del sector público y el sector privado, alcanzar un justo nivel de salarios y proteger a los trabajadores, no ha podido impedir, en el conjunto del país, la discriminación salarial en iguales condiciones de cantidad y calidad de trabajo. Los sindicatos deben y pueden crear otra conciencia en el manejo de la economía colombiana si salen de la perspectiva de una empresa o de un solo sector para ganar autoridad en el proceso económico y social y convertirse en verdaderos interlocutores del gobierno y de los empresarios en la medida en que manejen una información económica general. Otras experiencias sindicales, en países semejantes a los nuestros y en países avanzados de los grandes sistemas políticos contemporáneos, indican que no todo se reduce a mejorar el salario de los sectores sindicalizados, lo cual es ciertamente vital, sino que se debe vigilar y controlar toda otra forma de ingreso de los trabajadores, porque solo así el sindicato cumplirá un papel importante en la redistribución del ingreso por la cual luchamos los miembros del NUEVO LIBERALISMO. La educación, los servicios sociales, la asistencia hospitalaria, los medios de comunicación de masas, la cultura, la cobertura de los servicios también deben ser escenarios de estudio y acción del sindicalismo moderno.

“EL NUEVO LIBERALISMO respalda la descentralización administrativa, económica y cultural del país como sistema de desarrollo de la democracia política y garantía de eficiencia en el manejo de los recursos públicos”.

El sindicalismo que respaldamos puede ser una de las más potentes fuerzas sociales en la tarea de conseguir la supresión de toda forma de parasitismo y de privilegio. El sindicalismo progresista debe luchar con valor e independencia por la moralización de la vida pública en las incrustaciones burocráticas y parásitas de los organismos estatales ineficientes o donde cunde la corrupción. Esto es tan importante para corregir los desequilibrios de la sociedad moderna como la lucha contra los privilegios privados. EL NUEVO LIBERALISMO que tiene ya una importante y creciente relación en los sectores sindicales y las asociaciones de jubilados y trabajadores, comprende que no lograremos la transformación de la sociedad si no nos acompañan sindicatos identificados con esta visión global de la economía y la realidad social. En forma especial en el NUEVO LIBERALISMO somos solidarios con las asociaciones de los jubilados, los educadores y los campesinos porque consideramos singularmente difíciles sus condiciones de vida y en el caso del magisterio estimamos sus responsabilidades de inmenso interés nacional.

El Estado y los partidos políticos son hoy los grandes responsables de la progresiva pauperización del pueblo colombiano y su deterioro físico y mental. Debe exigirse del Estado una rendición de cuentas en la materia y una clara responsabilidad en el futuro. Ninguna acción comunitaria particular, por eficiente que sea, podrá reemplazar jamás esas responsabilidades del Estado.

En el NUEVO LIBERALISMO luchamos por el aumento de las oportunidades de estudio para los colombianos y la mayor calidad de la enseñanza frente a quienes atemorizados por la nueva conciencia crítica de las masas quisieran mantener a nuestro pueblo en la ignorancia y destruir el papel del Estado en la educación. Consideramos indispensable que el sistema educativo supere la anarquía administrativa y presupuestal en que se halla y apoyamos la investigación y la creación de modelos educativos que controlen y reduzcan los costos de inversión y funcionamiento y garanticen la calidad y eficacia d la docencia. El NUEVO LIBERALISMO insiste en establecimiento de niveles mínimos de 9 a 10 años escolaridad antes de terminar el siglo y en la urgen de la alfabetización total como objetivos inmediatos de la educación colombiana. La retención escolar sigue siendo muy baja. Si las estadísticas indican que el 70% de la población tiene primaria o menos, elle solo significa que tal población tuvo oportunidad d pasar por una escuela pero no significa que ese compatriota cuenta con los instrumentos y herramientas mínimas para desempeñarse como ciudadano y poder afirmar que ha ejercido el derecho a una calidad mínima de educación. La política educativa debe dejar de girar alrededor de la provisión de infraestructura para tener como objeto garantizar las condiciones que le permitan a la población asistir y permanecer en una escuela por menos nueve años.

Nuestra posición frente a la educación se resume en los siguientes puntos: la democratización educativa con énfasis en los problemas de la población campesina; la recuperación del liderazgo social que corresponde al sistema educativo; el cambio radica en la filosofía y la administración de la educación pública; la redefinición del sistema educativo para lograr coherencia entre sus diferentes unidades, coherencia del sistema educativo con las políticas sociales y económicas que se plantean, así como la necesidad de definir prioridades en los distintos niveles educativos.

Entre los puntos que merecen especial atención, uno de los más significativos para la democracia social es la redefinición de la educación media y relaciones entre la educación y el mundo laboral. La articulación de la educación universal y la técnica tuvo una experiencia exitosa en el caso de los Inem que absorbieron población de los grupos de ingresos bajos, produjeron bachilleres comparables a los mejores colegios de secundaria y constituyeron un puente efectivo para el acceso a la educación universitaria. Si no es posible generalizar en corto plazo los Inem, sí cabe insistir en esquemas de educación permanente que articulen los servicios de entidades como el Sena, los institutos de educación técnica departamental y los establecimientos de educación media.

El NUEVO LIBERALISMO respeta la libertad de enseñanza pero considera fundamental que el Estado respalde la universidad pública y que los miembros de la comunidad universitaria en las instituciones oficiales se organicen para defender su misión sin buscar privilegios ni ventajas de tipo corporativo. La Universidad pública debe recuperar su liderazgo académico y científico y en ella debe estar la principal garantía del futuro desarrollo científico y tecnológico del país. Es urgente que la Universidad del Estado reorganice sus programas académicos en función de los recursos naturales renovables y no renovables existentes en el país, especialmente las perspectivas del nuevo ciclo minero que se avecina.

Es necesario reorganizar la recreación y el deporte como factores fundamentales para la salud física y mental de la población. Coldeportes ha caído en manos del clientelismo y la burocratización. Su liderazgo en el deporte es irregular y precario. Se requiere capacitar técnicos deportivos a nivel internacional; fortalecer las actividades deportivas en el sistema educativo; crear estímulos para las empresas que fomenten el deporte; premiar a los deportistas que conquisten triunfos internacionales; establecer políticas arancelarias especiales para facilitar las importaciones de elementos deportivos; exonerar de impuestos de nacionalización los premios que obtengan los deportistas colombianos en el exterior; fomentar la especialización y la práctica de la medicina deportiva; despojar de toda injerencia politiquera el manejo del deporte colombiano; finalmente, es conveniente estudiar la posibilidad de crear empresas de economía mixta que construyan y exploten debidamente escenarios deportivos en todo el territorio nacional, con el fin de garantizar la financiación y el mantenimiento de los mismos.

Con la creación de las condiciones propicias para una vida verdaderamente humana de los niños colombianos menores de 7 años, el NUEVO LIBERALISMO persigue mejorar la calidad de la vida de la familia colombiana y propone como estrategia básica el establecimiento de los comités para la defensa de la familia y el niño, emanados de la comunidad, con valor y fuerza propios en los organismos estatales, dentro del sistema nacional de Bienestar Familiar creado por la ley 7 de 1979. La participación de la mujer y de los menores en el mercado laboral obedece al deterioro del ingreso familiar. La sociedad no está retribuyendo el sacrificio que hacen las madres trabajadoras al abandonar su hogar y la sociedad tampoco contrarresta el efecto negativo que éste fenómeno tiene sobre la educación de la población infantil al no proveer la infraestructura necesaria.

Ante la realidad de una población mayor de 50 años que crece cada día, se hace indispensable crear una conciencia que asegure la planificación y los recursos adecuados de una sociedad cuya pirámide de edades será distinta en las próximas décadas. Los programas de seguridad social deben reconocer la prioridad de este problema y se debe también asegurar una nueva organización social a ese núcleo de la población cuyo censo es urgente para que no haya un verdadero desastre en los cálculos actuariales sobre los futuros deberes del Estado respecto de la población envejeciente. Con ese mismo propósito es necesario la expedición de normas legales sobre la elaboración de los presupuestos de las entidades públicas para proteger las reservas pensionales. El NUEVO LIBERALISMO exigirá del gobierno la veracidad indispensable para establecer la situación real de las reservas de los Seguros Sociales y la proyección de las mismas en el curso de la presente década, pues todo indica que antes de cinco o seis años el ISS no podrá cumplir con las pensiones de jubilación que están a su cargo.

El NUEVO LIBERALISMO considera que debe afrontarse la realidad de la mujer colombiana y su discriminación sin límites en casi todos los estamentos y niveles sociales. A partir de la condición de la mujer de las clases medias y populares debe proponerse un verdadero equilibrio que equipare los papeles —diferentes, complementarios, pero igualmente valiosos— del hombre y la mujer dentro de la familia y con proyección al conjunto de la sociedad. El primer punto para alcanzar este cambio es una verdadera educación sexual. La sociedad debe ofrecer a toda persona el conocimiento adecuado de la forma como puede alcanzar su propia madurez física, mental y emocional en lo que se refiere al nexo. Solo así Colombia superará la mentalidad machista que la oprime y condiciona.