D007 P021 | El Nuevo Liberalismo y la Televisión

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D007 P021 | El Nuevo Liberalismo y la Televisión

Texto de la carta dirigida, por el senador Luis Carlos Galán Sarmiento al Ministro de Comunicaciones Bernardo Ramírez el 10 de mayo de 1983 con motivo de la próxima licitación de televisión.

Apreciado señor Ministro:
Cuando el país se encuentra a las puertas de una nueva licitación y la opinón publica se dispone a iniciar, con este motivo, otro debate sobre la televisión, el Nuevo Liberalismo desea reiterar el Gobierno Nacional, por su digno conducto, y a la opinión publica en general, algunos criterios sobre este tema y hacer, al mismo tiempo, una serie de recomendaciones de atención urgente, si se quiere afianzar el proceso de modernización de este importante medio de comunicación.

En el año de 1976 me correspondió como periodista, iniciar en Colombia la agitación de ideas alrededor de la televisión y concretamente frente al gobierno, sobre la licitación de esa fecha que puso en evidencia los intereses políticos y económicos que luchan por el control de la TV. A partir de entonces el debate se enriqueció con el aporte de investigadores, periodistas y dirigentes sociales y políticos. Desde su creación el Nuevo Liberalismo ha estudiado el tema en diversos grupos de análisis y hoy, después del debate realizado por el doctor Rafael Amador en la Comisión Sexta de la Cámara, el Nuevo Liberalismo prepara un proyecto de Estatuto que presentara al
Congreso Nacional en las próximas sesiones ordinarias, a través del cual reafirmara tesis expuestas desde hace varios años sobre el manejo de la televisión y puntos nuevos surgidos a la luz de las circunstancias actuales.

El Gobierno y la televisión

En primer termino señor Ministro, y en nombre del Nuevo Liberalismo, considero junto señalar los esfuerzos que el gobierno nacional ha hecho para reorganizar la televisión que encontró postrada y para abrir el camino del desarrollo de Inravisión, tales como el proyecto de un canal estatal de cubrimiento nacional cuya importancia es evidente para el fortaleci-miento de pautas culturales y nacionalistas de transmisión. También constituyen esfuerzos positivos, el propósito de reducir el número de programadoras a treinta —primer paso para garantizar el profesionalismo— la revitalización del consejo de progamación desaparecido en los últimos años y la idea de enfrentar los horarios de transmisión de los noticieros, dentro del capitulo de normas sobre materias informativas. Finalmente es necesario celebrar una medida sana que también es garantía de seriedad, me refiero a la idea de establecer el registro de proveedores para poder participar en la licitación.

El Nuevo Liberalismo considera que el Estado debe adoptar para la televisión una politica cuyos objetivos fundamentales sean la educación y la defensa de los valores que consoliden una verdadera identidad cultural en Colombia y la protección de los elementos culturales nacionales frente a aquellos ajenos a las características y necesidades de nuestra sociedad que hoy están destruyendo la esencia de nuestro pueblo. Esto no significa que nos opongamos al dialogo necesario para la transformación de una cultura viva o al intercambio con otras culturas que contribuyan al enriquecimiento de la propia para lograr la perspectiva universal que, en todos los campos, debe tener un país moderno.

La nación debe ser consciente del obstáculo que representa para el logro de las metas esenciales de la televisión, la presión abusiva que ejercen sobre ella los monopolios politicos y económicos. En este último aspecto, es indispensable que en la reforma financiera que el gobierno propondrá al Congreso se incluya una norma que prohíba la participación de grupos financieros en la televisión para lo cual deben establecerse mecanismos de control a cargo de la Superintendencia Bancaria. Del mismo modo, el Gobierno debe tomar las precauciones necesarias para impedir que capitales de origen desconocido e inconfesable pretendan infiltrarse en la TV.

En opinión del Nuevo Liberalismo, el estatuto que rija el funcionamiento de la television debe incluir:

a) La creación de una entidad rectora, independiente del gobierno y formada por representantes de los organismo de base relacionados con el medio, educadores, trabajadores de la televisión, técnicos, artistas, comunicadores, periodistas, consumidores y televidentes así como la Universidad, las Academias de Historia y de la Lengua y delegados del gobierno vinculados a la educación y las comunicaciones. Un ente de esta naturaleza eliminaría las interferencias de los grupos politicos y económicos y crearía una estructura pluralista y participativa necesaria para el verdadero desarrollo social.

b) El establecimiento de mecanismos efectivos para que se cumpla en la Televisión lo relativo a las inhabilidades e incompatibilidades a que se refiere el artículo 110 de la Constitución y la ley 8 de 1958: “Los senadores y representantes principales y suplentes que se hayan posesionado, no podrán hacer por si, ni por interpuesta persona contrato alguno con la administración publica”, estas inhabilidades son extensivas a los empleados publicos, oficiales, miembros de juntas y consejos directivos de entidades del Estado, sus cónyuges y sus parientes. En opinión del Nuevo Liberalismo, para prevenir la concentración del poder el estatuto de televisión debe extender dichas inhabilidades a los ex-presidentes de la República, al Designado, a sus hijos o parientes consanguineos en primero y segundo grado y afines en primer grado; a las personas que tengan contratos con el Estado para el use de frecuencias radiales, o sean propietarias o socias de cadenas de radio. A este respecto vale la pena citar el ejemplo que dio el doctor Eduardo Santos cuando afirmó en múltiples oportunidades que “no deben existir acumulaciones en la propiedad de medios de información y tales medios tampoco deben estar controlados por los grandes intereses económicos”. Este concepto, tiene hoy todavia mas vigencia que en la época del expresidente Santos.

c) La definición de pautas para implementar nuevas tecnicas de transmisión tales como la televisión por cable, videotex, teletex, las cuales deben ser manejadas y controladas por entidades publicas (culturales y educativas) que contribuyan a traves de ellas. al desarrollo del medio y al progreso del pais.

d) La reestructuración de Inravisión que contemple el desarrollo tecnológico, la desburocratización, transferencia de tecnologia, medios de capacitation y todo aquello que contribuya a actualizar la televisión colombiana.

e) La definicóon de criterios para asegurar la participación oportuna y eficaz de Colombia en un esfuerzo supranacional sobre políticas de manejo de recursos tales como el satelite a nivel de América Latina.

f) El establecimiento, como lo ha prometido el Gobierno, de una tercera cadena de cubrimiento nacional cuya programación incluya la alfabetización como objetivo prioritario, la capacitación y la divulgación de los valores nacionales y latinoamericanos.

g) La creación de canales regionales en las ciudades de Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga vinculados a la tercera cadena con un determinado número de horas de transmisión regional y en cadena con los canales nacionales.

El Nuevo Liberalismo y la próxima licitación de TV

Frente a la próxima licitación de televisión el Nuevo Liberalismo declara, en primer termino, que no aspira a ninguna cuota de participación y que ninguno de los proponen-tes tiene su representación, pues considera censurable desde todo punto de vista la forma privilegiada y por lo mismo antidemocratica como otros grupos politicos, aprovechando su influencia en el Gobierno o en el Congreso, se han repartido el poder economico y politico de la televisión para manipular a su favor la opinion pública, sin reglamentación alguna por parte del gobierno a este respecto. El go-bierno debe buscar ya los mecanismos para corregir esta situación y otorgar los espacios con independencia y criterio profesional, especialmente si se trata de programas informativos y de opinión. Como primer paso para lograr las reformas definitivas, el Nuevo Liberalismo recomienda al gobierno las siguientes medidas dentro de la licitación próxima a realizarse:

1. Reducir el numero de los noticieros y disponer que estos se tendrán que adjudicar unicamente a profesionales de la comunicación, preferiblemente a equipos de periodistas de distintas ideologías, para garantizar la pluralidad, siempre y cuando estos no actúen como testaferros de poderes políticos o económicos. Dichos noticieros deberán presentarse en horarios encontrados, transmitir ediciones extraordinarias, garantizar el derecho de replica y estar sometidos a la vigilancia de la Corte Electoral en lo relacionado con su imparcialidad política.

2. Verificar de inmediato las inhabilidades a que se refieren la Constitución y la Ley, en especial, respecto de miembros del Congreso vinculados directa o indirectamente a la propiedad de programadoras.

3. Incluir en la reforma electoral, el establecimiento de una comisión parlamentaria, con representación de todos los grupos politicos que acrediten determinados porcentajes electorales a escala nacional, a cuyo cargo estaría exigir la imparcialidad politica en la television y presentar ante la Corte Electoral los reclamos del caso.

4. Exigir que los programas informativos garanticen diversas fuentes a nivel internacional para lograr la objetividad necesaria.

5 Reglamentar el acceso de los partidos a la television con medidas inmediatas —mientras se llega a una legislación definitiva—de tal manera que sus voceros puedan ex-poner, en igualdad de condiciones ante la opinion publica, sus tesis y programas, no solo en epocas preelectorales, sino en forma trimestral o semestral, con el propósito, de debatir los principales temas nacionales.

6. Estimular la programación nacional y adjudicarle tiempos preferenciales reduciendo a la vez, a manera de subvención, los costos de arrendamiento y producción.

7. Exigir a las programadoras que sus “enlatados” sean obras que divulguen la cultura universal, con enfasis en los valores latinoamericanos. Debe estimularse la coproducciOn que amplia las posibilidades tecnicas y de experiencia y permite la apertura de nuevos mercados internacionales. Es necesario rechazar las series de contenido violento.

8. Limitar el número de programas provenientes de un solo país para evitar la dependencia que supone la influencia avasalladora de una cultura en particular.

9. Inravisión deberá asumir y estimular la transmisión de los eventos culturales tradicionales de las diversas regiones del país.

10. Por lo menos el diez por ciento de la programación debera ser reservada por Inravision para sus propios programas y estos tendran que ser transmitidos desde todos los lugares del territorio colombiano, como un primer paso para la futura descentralización de la television. En una segunda etapa Inravisión debe reservarse el 20 por ciento de la programación.

El Nuevo Liberalismo es consciente de la necesidad de establecer plazos razonables para el logro de la totalidad de las reformas pro-puestas, sin embargo, resulta indispensable sentar desde ahora las bases para garantizar la transformación de la televisión, en el transcurso de la presente década. Aun cuando en el proceso de la próxima licitación, iniciado ya con el registro de proveedores, el gobierno ha expresado su intención de aplicar un criterio tecnico y profesional por encima de cualquier otro interes, el Nuevo Liberalismo ve con preocupación que el método establecido para calificar, presenta ambiguedades en el puntaje referente a la experiencia, horas de programación nacional, calidad tecnica, artistica y lenguaje de television. La rectificación y sucesivas enmiendas del decreto y resoluciones reglamentarias de la calificación pueden indicar el deseo del gobierno de corregir errores, pero tambien hay motivos para temer que falta claridad y existe apresuramiento e improvisación en un aspecto fundamental como es el derecho de los proponentes a entrar en la televisión.

Finalmente, señor Ministro, considero interesante, en estos momentos en que el país, una vez máas, se dispone a participar en la discusión pública sobre la televisión, reflexionar sobre las palabras expresadas recientemente en España por el director de la RAI, television italiana, Sergio Zavoli, cuyos treinta y seis arios en el medio lo consagran como una autoridad en la materia. “La television, ha dicho Zavoli, acaba castigando a quien pretenda gobernarla. La televisión no se deja usar impunemente. Quien la violenta, paga esa violencia. Quiero decir, que el medio es todavía mas fuerte que su mensaje”.

Del señor Ministro, muy cordialmente,
LUIS CARLOS GALÁN