D019 P054 | Modernización Electoral

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D019 P054 | Modernización Electoral

Cámara de Representantes

PROYECTO DE LEY

“por la cual se modifican las Leyes 28/79, 85/81 y 96/85, se establece para las elecciones el sistema de Tarjeta Electoral y se dictan otras disposiciones”.

El Congreso de la República de Colombia

DECRETA:

Artículo 1°. El Artículo 72 de la Ley 28 quedará así: En las elecciones para Corporaciones Públicas, Alcaldes, y Presidente de la República, el ciudadano votará por medio de tarjetas electorales, una por cada una de las coporaciones y cargos a elegir.

Artículo 2°. El Artículo 73 de la Ley 28 quedará así: La votación por el sistema de tarjeta electoral se hará de acuerdo con las siguientes normas:

a. La tarjeta electoral llevará impresos, en divisiones llamadas subtarjetas, los símbolos o emblemas y colores de los diferentes partidos o agrupaciones políticas que cumplan con los requisitos establecidos por esta Ley.

b. La tarjeta tendrá el tamaño y el diseño que determine el Consejo Nacional Electoral. Los partidos o agrupaciones políticas ubicados en las subtarjetas de acuerdo al orden resultante en el sorteo realizado en presencia de sus delegados.

c. El Registrador Nacional se encargará, con anticipación suficiente, de la preparación del material necesario para las votaciones y lo hará llegar a todas y cada una de las mesas de votación que funcionan en el territorio nacional, en la debida oportunidad.

El Registrador Nacional enviará a cada circunscripción un número de tarjetas electorales superior en un 10% al número de ciudadanos que forman parte del respectivo censo electoral, con una anticipación no inferior a 15 días respecto a la fecha del correspondiente debate.

d. El Registrador Nacional entregará además tarjetas electorales, en una calidad de papel distinto al que se utilizará en las votaciones y con una leyenda que indique claramente su carácter promocional, a los diferentes partidos y agrupaciones políticas debidamente acreditados para participar en el respectivo debate electoral.

e. En el mismo sistio donde ubica la mesa de votación, se dispondrá de un lugar en condiciones adecuadas para que cada elector haga su elección en secreto. Este sitio deberá estar protegido por una cortina, tabique o cualquier otro medio que lo separe de la vista de toda otra persona y no tendrá más acceso que aquel que lo comunique directamente con la respectiva mesa.

Artículo 3|. El Artículo 74 de la Ley 28 quedará así: Una vez identificado el votante, de acuerdo con el procedimiento señalado en el Artículo 25 de la Ley 96, se le entregará una tarjeta electoral por cada corporación o cargo a elegir, con el sello de la mesa de votación en el dorso de la tarjeta. El votante se dirigirá inmediatamente al lugar señalado en el literal e) del artículo anterior y allí colocará sobre el símbolo y colores que identifican el partido o agrupación política de su preferencia, o en el lugar previsto para votar en blanco, el sello que para tal efecto le entregarán en la mesa de votación.

Inmediatamente después, doblará las tarjetas cuidando que el dorso quede hacia afuera; regresará a la mesa de votación, exhibirá las tarjetas a los jurados, quienes comprobarán, mediante el examen del sello de la mesa, que las tarjetas con las que se dispone a votar son las que le fueron entregadas previamente. Enseguida, el elector introducirá las tarjetas en la urna de votación.

Cada votante permanecerá en el sitio donde hará su selección, únicamente el tiempo estrictamente necesario para señalar ésta en las tarjetas electorales. Si transcurrieran más de dos minutos sin salir, podrá ser desalojado por los jurados de la mesa de votación.

Ninguna persona podrá acompañar al elector en el momento de hacer su selección. El Consejo Nacional Electoral determinará el procedimiento de votación para los electores con impedimentos físicos.

Artículo 4°. El Artículo 47 de la Ley 96 de 1985 quedará así :

La solicitud de inscripción que le da derecho a figurar en la tarjeta electoral, podrán hacerla solamente los partidos o agrupaciones políticas que:

a. Se encuentren legalmente inscritos y reconocidos por el Consejo Nacional Electoral y los sectores de éstos que tengan su aprobación.

b. Hayan obtenido en la última elección un número de votos no inferior al 5% de los necesarios para el cuociente de la corporación a la cual aspiran.

c. Se presenten por primera vez al debate electoral, mediante la presentación ante el Registrador Nacional o su delegado, 60 días antes de la fecha de la elección, de un memorial con el nombre, firma y cédula de ciudadanía de un número de ciudadanos igual al del literal b) del presente artículo, que respalden su aspiración.

Parágrafo: Los sectores de los partidos o agrupaciones políticas a que se refiere el literal a), deberán presentar ante el Consejo Nacional Electoral, resolución autenticada de la Dirección del partido o agrupación política al que pertenecen, en el cual se les autoriza a utilizar los emblemas y colores correspondientes, en la tarjeta electoral.

Artículo 5°. El Artículo 6°. de la Ley 28 quedará así:

Los partidos o agrupaciones políticas de carácter nacional, estarán representados equitativamente en la organización electoral, de acuerdo al resultado de las últimas elecciones de Congreso sin perjuicio del régimen de imparcialidad política y garantías que corresponden a todos los ciudadanos.

Parágrafo: Para los efectos de la presente Ley, se entiende por partidos o políticas de carácter nacional, los que presentan listas en por lo menos 6 de las circunscripciones electorales.

Artículo 6°. El Artículo 30. de la Ley 96 quedará

El Consejo Nacional Electoral estará integrado por 7 miembros, así:

3 por el partido o agrupación política nacional que hubiere obtenido el mayor número de votos en la última elección;

2 por el partido o agrupación política nacional que le sigue en votos;

1 por el partido o agrupación política nacional que obtenga la tercera votación; y

1 por el partido o agrupación política nacional que obtenga la cuarta votación.

Parágrafo: En el caso de no presentarse a elecciones al menos 4 partidos o agrupaciones políticas de carácter nacional, los cargos serán ocupados por los partidos nacionales que se presenten, en el orden de la votación que obtengan.

Artículo 7°. El Artículo 28 de la Ley 28 quedará así:

En cada circunscripción electoral habrá un delegado del Registrador Nacional del Estado Civil, quien tendrá la responsabilidad y vigilancia de la organización electoral, lo mismo que del funcionamiento de las dependencias de la Registraduría Nacional, a nivel seccional.

Artículo 8°. El Artículo 34 de la Ley 28 quedará así:

En el Distrito Especial de Bogotá habrá un Registrador Distrital, quien tendrá la responsabilidad y vigilancia de la organización electoral, lo mismo que del funcionamiento de las dependencias de la Registraduría Distrital.

Artículo 9°. El Artículo 39 de la Ley 28 quedará así:

En cada municipio habrá un Registrador Municipal del Estado Civil, quien tendrá la responsabilidad y vigilancia de la organización electoral, lo mismo que del funcionamiento de las dependencias de la Registraduría Municipal.

Artículo 10. El Artículo 24 de la Ley 96 quedará así:

Para garantizar la pureza y publicidad de las votaciones, los directorios o agrupaciones políticas que hayan inscrito candidatos, tendrán derecho a presentar ante los Registradores del Estado Civil listas de personas de reconocida honorabilidad, para que actúen como testigos electorales, a razón de uno (1) por cada mesa de votación.

Los registradores del Estado Civil les expedirán una credencial que les permita el ejercicio de esa función pública transitoria y las autoridades estarán obligadas a prestarles la debida colaboración.

Los testigos electorales supervigilarán las elecciones y podrán formular reclamaciones escritas cuando el número de sufragantes de una mesa exceda al número de ciudadanos que podían votar en ella; cuando aparezca de manifiesto que en las actas de escrutinio se incurrió en error aritmético al computar los votos; y , cuando los cuatro (4) ejemplares de las actas de escrutinio de los jurados de votación estén firmados por menos de 3 (3) de éstos, tales reclamaciones se adjuntarán a los documentos electorales y sobre ellas se resolverá en los escrutinios. Las reclamaciones que tuvieren por objeto solicitar el recuento de las tarjetas electorales, serán atendidas en forma inmediata por los jurados de votación, quienes dejarán constancia en el acta del recuento practicado.

Artículo 11. El Artículo 25 de la Ley 96 y el Artículo 6°. de la Ley 85 refunden en uno que quedará así:

El proceso de votación es el siguiente: el presidente del jurado le exigirá al ciudadano la cédula de ciudadanía, la examinará, verificará su identidad y buscará el número de la cédula en la lista de sufraganres; si figurase éste, le entregará las tarjetas electorales con las cuales votará, según lo señala el Artículo 3°. de esta ley y registrará que el ciudadano ha votado. Este registro se efectuará de acuerdo con las instrucciones que imparta la Registraduría Nacional del Estado Civil a los jurados.

Artículo 12. El Artículo 105 de la Ley 28 quedará así:

Practicadas las diligencias previstas en el artículo anterior, se abrirá públicamente la urna en la que fueron depositadas las tarjetas electorales; se formarán grupos por corporaciones o cargos a elegir y uno de los jurados las contará una a una. Si hubiere un número mayor que el de ciudadanos que sufragaron para cada corporación, se introducirán de nuevo en la urna y después de moverla, para alterar su colocación, se sacarán a la suerte tantas tarjetas cuantos sean los excedentes y sin mostrar la selección hecha por los votantes, se quemarán inmediatamente.

En el acta de escrutinio se hará constar la circunstancia de que habla este artículo, con expresión del número de tarjetas excedentes. Con las tarjetas se formarán subgrupos diferentes con las distintas selecciones de subtarjetas hechas por el elector.

Artículo 13. El Artículo 106 de la Ley 28 quedará así:

Recogidas las tarjetas, los jurados procederán a hacer el escrutinio y a anotar en la correspondiente acta el número de votos emitidos en favor de cada lista o candidato.

Artículo 14. El Artículo 29 de la Ley 96 quedará así:

Voto en blanco es aquel por el elector en la subtarjeta prevista para tal fin.

Si una tarjeta electoral resultare sellada por el elector en más de una de las subtarjetas en las que se halla dividida, no se computará ninguna de ellas y el voto se considerará nulo. También será nula aquella tarjeta que no haya sido sellada por el elector.

La tarjeta electoral que aparezca sin el sello de la mesa al momento del escrutinio, será voto nulo.

Artículo 15. Los Artículos 109, 110 y 111 de la Ley 28, se refunden en uno que quedará así:

No anularán el voto las tachaduras, palabras o frases que algún elector pudiera escribir en la tarjeta electoral, pero se omitirán en el acta de escrutinio y no se leerán al público.

Artículo 16. El Artículo 113 de la Ley 28 quedará así.

Terminado el escrutinio, se leerá su resultado en voz alta. Enseguida, se introducirán en un sobre las tarjetas electorales y demás documentos que hayan servido para la votación, separando en paquete especial las que hubieren sido anuladas, pero que deberán también introducirse en dicho sobre, el cual estará dirigido al Registrador del Estado Civil o a su delegado y donde se escribirá una nota certificada de su conte• nido, que firmarán el Presidente y Vicepresidente del jurado.

Artículo 17. El Artículo 119 de la Ley 28 quedará así.

Serán claveros de las arcas triclaves; de la Corte Electoral, su presidente, vicepresidente y secretario, de la Delegación del Registrador Nacional, el gobernador o su delegado, el presidente del Tribunal Superior o su delegado y el delegado del Registrador Nacional, de la Registraduría Distrital y Municipios, el alcalde, el juez municipal y el Registrador Distrital o Municipal; de las demás registradurías del Estado Civil, el alcalde el juez municipal y el respectivo registrador, y de las Registradurías auxiliares, un Delegado del Alcalde, un juez designado por el Tribunal Superior y el Registrador Auxiliar.

Artículo 18. El Artículo 42 de la Ley 96 quedará así.

El Consejo Nacional Electoral o sus delegados tienen plena y completa competencia para apreciar cuestiones de hecho o de derecho y ante reclamaciones escritas que les presenten durante los escrutinios respectivos los candidatos inscritos, sus apoderados o los testigos electorales legalmente constituidos y apreciando como pruebas para resolver únicamente los documentos electorales, podrán por medio de la resolución motivada decidir las reclamaciones que se les formulen con base en las siguientes causales:

  1. Cuando funcionen de votación en lugares o sitios no autorizados conforme a la ley.
  2. Cuando la elección se verifique en días distintos de los señalados por la Ley, o de los señalados por la autoridad con facultad legal para este fin.
  3. Cuando los cuatro (4) ejemplares de las actas de escrutinio de los jurados de votación estén firmados por menos de tres (3) de éstos.
  4. Cuando se hayan destruido o perdido las tarjetas electorales depositadas en las urnas y no existiere acta de escrutinio en la que conste el resultado de las votaciones.
  5. Cuando el número de sufragantes de una mesa exceda al número de ciudadanos que podían votar en ella.
  6. Cuando el número de votantes en una cabecera municipal, un corregimiento, una inspección de policía o un sector rural exceda al total de cédulas aptas para votar en dicha cabecera, corregimiento, inspección de policía o sector rural, según los respectivos censos electorales.
  7. Cuando los pliegos se hayan introducido al arca triclave extemporáneamente, a menos que el retardo obedezca a circunstancias de violencia, fuerza mayor o caso fortuito, certificados por funcionario público competente, o a hechos imputables a los funcionarios encargados de recibir los pliegos.
  8. Cuando el acta se extienda y firme en sitio distinto del lugar o local en donde deba funcionar la respectiva corporación escrutadora, salvo justificación certificada por el funcionario electoral competente.
  9. Cuando las listas de candidatos no se hayan inscrito o modificado en la oportunidad legal o cuando los candidatos no hubieren expresado su aceptación y prestado el juramento correspondiente dentro de los términos señalados por la ley para la inscripción o para la modificación, según el caso.
  10. Cuando en un jurado de votación se computen votos a favor de los candidatos a que refiere el Artículo 37 de la Ley 96 de 1985.
  11. Cuando aparezca de manifiesto que en las actas de escrutinio se incurrió en error aritmético al sumar los votos consignados en ella.
  12. Cuando con base en las tarjetas electorales y en las diligencias de inscripción aparezca de manera clara inequívoca, que en las actas de escrutinio se incurrió en error al anotar cualquiera de las subtarjetas que integran la tarjeta electoral.

Si las corporaciones encontraren fundadas las reclamaciones, deberán ordenar en el mismo acto que las actas o registros afectados se excluyan del cómputo de votos y de los escrutinios respectivos.

Si las corporaciones escrutadoras encontraren fundadas las reclamaciones con base en las causales 11 y 12 de este artículo, en el mismo acto decretarán también su corrección coxrespondiente.

La exclusión de un principal no afecta a los suplentes si la causa fuere la carencia de alguna calidad constitucional o legal del candidato o su inhabilidad para ser elegido. Igualmente, la exclusión de los suplentes o de algunos de éstos, no afecta al principal ni a los demás suplentes según el caso. Cuando se excluya al principal que encabezó una lista, por las causales señaladas en el inciso anterior, se llamará a ocupar el cargo al primer suplente de la lista.

Si las corporaciones escrutadoras no encontraren fundadas las reclamaciones, lo declararán así por resolución motivada. Esta resolución se notificará inmediatamente en estrados y contra ella el peticionario o interesado podrá apelar por escrito antes de que termine la diligencia de los escrutinios y allí mismo deberá concederse el recurso en el efecto suspensivo.

Paragrafo: Las reclamaciones de que trata este artículo podrán presentarse por primera vez durante los escrutinios que practican las comisiones escrutadoras distritales, municipales o auxiliares, o durante los escrutinios generales que realizan los Delegados del Consejo Nacional Electoral; las comisiones escrutadoras distritales, municipales o auxiliares carecen de competencia para resolverlas y las agregarán a los pliegos electorales para que sean decididas por los delegados del Consejo Nacional Electoral, contra las resoluciones de éstos habrá apelación en el efecto suspensivo ante el Consejo Nacional Electoral.

Durante el trámite y sustentación de la apelación ante el Consejo Nacional Electoral no podrán alegarse causales o motivos distintos a los del recurso mismo.

Artículo 19. La presente Ley rige a partir de la fecha de su promulgación.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

del proyecto de ley “por la cual se modifican las Leyes 28/79, 85181 y 96/85,

se establece para las elecciones el sistema de Tarjeta Electoral y se dictan otras disposiciones”

Nuestro sistema electoral ha sido víctima tradicional de vicios y limitaciones que afectan la expresión y representación popular, aun cuando la Ley 96 de 1985 recientemente aprobada por el Congreso, previo consenso político y con la participación de expertos y juristas calificados, mejora la situación existente en aspectos tan importantes como el censo electoral, la inscripción y el fortalecimiento presupuestal de la Registraduría, el Nuevo Liberalismo y el Congreso deben reclamar en forma definitiva la consagración de principios tan fundamentales como la independencia, equidad e imparcialidad de la rama electoral y la libertad y secreto del voto en el momento mismo de consignado.

Nuestro sistema electoral continúa siendo arcaico y susceptible de errores, intencionales o casuales y es deber del Congreso Nacional emprender las reformas necesarias para conseguir un proceso libre: moderno, equitativo y eficaz.

Presentamos entonces a la consideración de la Honorable Cámara de Representantes, un proyecto de ley que busca mejorar la legislación electoral reformando dos aspectos de ésta, que afectan nuestra propia normatividad, los obstáculos que existen para defender el mandato legal que determina el secreto del voto y la participación hegemónica de los dos partidos mayoritarios en todo el proceso, violatoria de los principios de imparcialidad y proporcionalidad señalados en nuestra misma ley electoral.

SECRETO DEL VOTO

Este principio básico en cualquier sistema democrático afronta en nuestro proceso graves inconvenientes para conseguir su sana aplicación.

Al señalar nuestra legislación que sean los mismos partidos políticos los que impriman y distribuyan las papeletas de votación permite que éstos, intencional o descuidadamente manipulen la libre voluntad del elector y aprovechen las grandes necesidades de vastos sectores de nuestra población y la falta de educación política de los colombianos, en todos los estratos sociales, para lograr el acceso a las corporaciones públicas de elección popular.

Todos los congresistas que en esta corporación han tenido y tienen asiento, sabemos que la manipulación o el manejo de las papeletas permite modificar la libre expresión electoral de grandes sectores de nuestra población.

Imprimir y distribuir las papeletas facilita vender, cambiar y negociar el voto; el elector se ve obligado a cumplir con lo pactado, pues nuestro voto no es secreto, se le entrega una determinada papeleta y debe depositar ésta en las urnas para obtener las prebendas que le ofrecen.

Se hace, pues, absolutamente necesario cambiar esta parte del proceso, el sistema de boletas electorales impresas por el Consejo Nacional Electoral, entregadas al ciudadano por los jurados de las mesas de votación en el momento mismo de la elección y selladas en secreto en el sitio adecuado para esto, nos permitirá acabar con la odiosa compra-venta de votos, mal latente en nuestro sistema electoral, grave afrenta para nuestra democracia y causa importante del desprestigio de nuestras corporaciones.

HEGEMONIAS EN LA ORGANIZACION ELECTORAL

El Artículo 60. de la Ley 28 de 1979, consagra definitivamente una grave contradicción con los principios básicos de imparcialidad y proporcionalidad, cuando señala que “los dos partidos políticos que hayan obtenido mayoría en las últimas elecciones, estarán representados paritariamente, en igualdad de circunstancias, en la organización electoral”.

La norma data de 1979, 5 años después de finalizado el Frente Nacional, cuando ya los fantasmas de la violencia política comenzaban a disiparse y perdían validez las tesis que defendían la necesidad de acordar estos procedimientos electorales. Hoy, siete años después, no tiene ninguna justificación sostener normas que quebrantan el derecho de las minorías estableciendo en nuestra organización electoral de manera clara y contundente, el bipartidismo.

CONTENIDO DEL PROYECTO

El Artículo 1°. establece el sistema de tarjetas electorales en cada una de las corporaciones y cargos a elegir.

Los Artículos 2°. y 3°. del proyecto señalan las normas necesarias para la impresión y distribución de las tarjetas por parte de las autoridades electorales y el proceso mismo de la votación.

El artículo 4°. indica qué partidos o agrupaciones políticas pueden participar y los requisitos necesarios para su inscripción.

Estos cuatro primeros artículos del proyecto se refieren pues, exclusivamente, al sistema de tarjetas electorales.

Son justas y claras las razones para establecerlo y no demasiado difícil su aplicación práctica. Colombia es uno de los pocos países en el mundo que conserva el arcaico sistema de votación por papeletas que elaboran y reparten los mismos partidos políticos con las graves consecuencias que señalambsen esta exposición.

Saltan a la vista, básicamente dos problemas para su aplicación práctica: costos del sistema y tiempos necesarios para el procedimiento mismo de votar.

COSTOS DEL SISTEMA

Dos son primordialinente los costos extras que deberá afrontar la Registraduría: la impresión y distribución de cerca de 15.000.000 de tarjetas electorales y la construcción y adecuación de 40.000 sitios donde el elector pueda hacer su elección en secreto. Los costos calculados son muy bajos si se considera el beneficio que se alcanzará, establece además la Ley 96 de 1985., la creación del Fondo Rotatorio de la Registraduría, eficaz instrumento de autonomía administrativa y financiera de ésta.

TIEMPOS NECESARIOS

Al modificarse el proceso mismo de votación, pues se agrega un paso a éste, la selección en secreto por parte del elector, indudablemente se reduce el tiempo disponible para votar. La solución práctica puede conseguirse reduciendo el número de votantes por mesa, como autoriza la Ley 96 de 1985, que deja esta decisión al Consejo Nacional Electoral.

Existen, claro está, variadas fórmulas que el Congreso puede discutir y proponer hasta encontrar las más eficaces. Señalamos simplemente la manera práctica de superar los obstáculos que a nuestro modo de ver, aparecen como principales.

Lo verdaderamente importante es conseguir esta reforma conveniente para nuestra democracia y fundamentalmente para el prestigio mismo de los integrantes de nuestras corporaciones públicas.

El Artículo 5°. del proyecto establece la representación equitativa de los partidos o agrupaciones políticas en la organización electoral.

El Artículo 6°. reforma la composición del Consejo Nacional Electoral, buscando la participación de las minorías y, los Artículos 7, 8 y 9 reducen de dos a uno los delegados del Registrador Nacional, los registradores del Distrito y los registradores Municipales.

Es verdad sabida que el nombramiento de 2 registradores no obedece a razones de capacidad administrativa sino a la fácil solución de conciliar dos intereses dando a cada uno de éstos igual oportunidad de participación en la organización electoral.

Los artículos restantes, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17 y 18 simplemente adecúan la normatividad existente con las reformas planteadas para conseguir una legislación electoral coherente, y eficaz.

Hacemos nuestros votos más sinceros para que el Congreso entienda nuestras razones y podamos conseguir que todo el proceso electoral respete los principios de imparcialidad, secreto del voto, capacidad electoral y proporcionalidad que señala claramente nuestra misma legislatura.