D019 P096 | Instituciones para la Ecología

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D019 P096 | Instituciones para la Ecología

Cámara de Representantes

PROYECTO DE LEY

“por la cual se crea la Comisión Legal reglamentaria de Ecología, Medio Ambiente y Recursos Naturales”

El Congreso de la República de Colombia

DECRETA:

Artículo 1°. Existirá una comisión Interparlamen- taria que se denominará Comisión de Ecología, Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Artículo 2°. Esta Comisión se formará con seis Senadores y seis Representantes, elegidos por las Plenarias de las respectivas Cámaras. Los miembros de esta Comisión podrán serlo de otra Comisión permanente al tenor del Artículo 19 de la Ley 17 de 1970.

Artículo 3°. Son funciones de la Comisión de Ecologia, Medio Ambiente y Recursos Naturales:

a. Vigilar los planes y programas del Gobierno Nacional referentes a cuestiones ecológicas; utilización y afección del medio ambiente; conservación de bosques, aguas y suelos; control de contaminación acústica, del aire, los suelos y las aguas; o de aquellas que puedan producir alteración en la calidad de la vida humana y la fauna silvestre.

b. Vigilar la evolución y coordinación de planes, programas o proyectos en lo que atañe a su ejecución, y que refiriéndose a los aspectos ecológicos y del medio ambiente, impliquen fondos del erario público.

c. Recibir y analizar los informes y quejas que personas naturales y jurídicas de derecho público o privado tengan en relación con los efectos ambientales nocivos producidos por planes, programas o proyectos de entidades públicas o privadas.

d. Efectuar audiencias públicas o privadas, según lo estime conveniente la Comisión, para tratar problemas de carácter ecológico y/o del medio ambiente que afecten el interés público o social.

e. Recibir los informes sobre estudios de impacto ambiental que deberán remitirle obligatoriamente las entidades públicas y privadas que deben realizarlos de acuerdo con las normas del Código de Recursos Naturales y del Medio Ambiente.

f. Presentar propuestas al Congreso, al gobierno y a las entidades privadas, sobre asuntos ecológicos, del medio ambiente y recursos naturales tendientes a solucionar o colaborar a la solución y prevención de problemas que afecten o pueden afectar sobre esta materia, el interés público o social.

g. Rendir al Congreso los informes que éste le solicite sobre asuntos o problemas ecológicos, medio ambiente y de los recursos naturales.

h. Solicitar al gobierno y a las entidades de derecho público o privado los informes que consideren necesarios en el cumplimiento de sus funciones.

Artículo 4°. La Comisión podrá requerir la asistencia de funcionarios de la Administración Pública y de los organismos o institutos descentralizados en que tenga parte el Estado, para el estudio de los asuntos relacionados con sus funciones. De igual manera, podrá solicitar la colaboración de los mismos funcionarios, organismos o institutos, para la preparación de estudios, informes 0 conceptos, aun durante el receso del Congreso.

Artículo 5°. La Comisión de ecología, Medio Ambiente y Recursos Naturales, si lo estima necesario, podrá disponer su funcionamiento durante la época de receso del Congreso en la forma estatuida.

Artículo 6°. Créase para el servicio de la Comisión de Ecología, Medio Ambiente y Recursos Naturales la siguiente planta de personal:

Un secretario, un oficial mayor, dos mecanotaquígrafas y un mensajero. Dicho personal será nombracio por la Comisión, y tendrá las asignaciones que corresponden a los funcionarios de las comisiones permanentes.

Artículo 7°. La presente ley rige a partir de su sanción.

EXPOSICION DE MOTIVOS

del Proyecto de Ley ”por la cual se crea la Comisión Legal Reglamentaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales”.

A medida que los pueblos han venido sufriendo en carne propia las consecuencias del uso irracional de los recursos naturales, la disciplina ecológica ha venido tomando mayor importancia. Los países han tomado conciencia, desarrollando políticas tendientes a la prevención y control de la degradación que en el medio ocasiona la actividad humana.

Es así como en el curso de los (15) años la ecología dejó de ser una disciplina biológica, entre otras, y al desarrollarse interesó a economistas, los sociológos y aun a los políticos. En el plano internacional, ambiciosos programas de investigación son organizados para comprender mejor las interrelaciones entre el ser humano y el Medio Ambiente, tal como el programa internacional del Consejo Internacional de la Unión de Científicos (PBI), o el programa del hombre y la biosfera (MAP de UNESCO), o el PNUMA, de todos conocido; incluso, a raíz de la Conferencia de Estocolmo de 1972, las Naciones Unidas crearon un secretariado especial UNEP para coordinar las actividades en esta área, e incluso, a nivel Iberoamericano y Latinoamericano, han surgido organizaciones para emprender iniciativas de investigación e información. Por su parte muchos gobiernos han creado Ministerios o de Estado para el Medio Ambiente o de Ecología; y aun parlamentos, como el de España, han reconocido que la importancia y trascendencia justificaba crear en su seno una Comisión especializada.

El tema ecológico, del medio ambiente y de los recursos naturales se ha cimentado como una realidad de profundis repercusiones, no solamente para el presente, sino para el futuro. Un estado no puede permanecer ajeno a las acciones que deterioran el medio, a la investigación de sus realidades ecológicas y ambientales; a la prevención y control de los procederes que afectan lœ ecosistemas del país; y a planes, programas o proyectos cuyas realizaciones y proyecciones, por no ser examinados ecocientífica y tecnológicamente en sus efectos interiores y ulteriores, redundan en perjuicios para la salud humana, su tranquilidad ambiental, la destrucción de flora o fauna y en general, la irracionalidad en el uso de los recursos naturales.

El Estado colombiano ha sido los primeros en América Latina al promulgar códigos, iniciar normaciones reglamentarias, en promover planes educativos para todos los niveles, con el fin de concientizar a la población, a sus propios gobernantes y a sus mecanismo de decisión, en el conocimiento y comprensión de esas relaciones entre el ser humano y su medio, su interdependencia, y en conseguir nuevos patrones de conducta para prevenir problemas de futuros, de los cuales es responsable en el presente.

Resulta indudable que el Congreso formado precisamente por quienes representan a la comunidad, al interés público y social, no puede rezagarse de un comportamiento que hoy se hace mundial. Considerar la importancia de la Ecología, Medio Ambiente y Recursos Naturales, sus implicaciones respecto de decisiones con el carácter de ley, o respecto de planes y programas que se adelantan bajo la responsabilidad del gobierno o de sus organismos, pero cuya vigilancia corresponde al Congreso, como de un pueblo que aspira a no verse afectado en su salud, su bienestar o su medio ambiente de vida, por actuaciones bien del sector público o del privado.

Y no se trata de que se asuman posiciones extremas como el conservatismo estático; se trata de poder alcanzar un desarrollo que logre el progreso de las sociedades en su conjunto y el bienestar y calidad de vida de su población, con una utilización adecuada y racional de sus recursos, pero manteniendo la calidad del medio ambiente y su potencial productivo.

El plan de desarrollo económico y social debe reflejar esa realidad, y para ello no basta con examinarlo desde el punto de vista estrictamente económico y social, debe mirarse sin omitir los aspectos relativos a la ecología y el medio ambiente, pues al fin y al cabo no se está orientando con él un desarrollo el presente sino una continuidad para el futuro, y siempre con unas metas que deben corresponder a los objetivos mencionados.

De ahí precisamente que los planes de desarrollo deban poder ser examinados en sus repercusiones, repito, no solamente económico sino, precisamente por la consideración de estas desde el punto de vista que motiva la presente ley. En una palabra, se trata de que el Parlamento lo visualice con una imagen de ecodesarrollo, la cual se aparta de las simples visiones economicistas o tecnócratas. Por eso es que modernamente se considera que la ecología representa una nueva actividad social, una actitud responsable en el uso de lœ recursos, que pretenden que los pueblos adquieran un entorno que les garantice bienestar y supervivencia.

La Comisión que se crea por esta ley habilita al Congreso para asumir esa responsabilidad. Sus deliberaciones, conceptos e informes habrán de ilustrar a quienes tienen a su cargo la ley del Plan de Desarrollo Económico y Social, y permitirá ampliar la visión de los parlamentarios en problemas que atañen a realidades inaplazables; habilitará temas de conciencia sobre aspectos ecológicos y del medio ambiente colombiano, y exteriorizará que el Parlamento Nacional sí está vigilante de las acciones de los sectores públicos y privados que puedan afectar a quienes él representa: el pueblo colombiano.

La simple enunciación de las funciones de la Comisión permite vislumbrar su alcance e importancia:

—Vigilar los planes y programas del Gobierno Nacional y de sus organismos, referente al medio ambiente y a los aspectos ecológicos, como por ejemplo los referentes a conservación de bosques, control de contaminación del aire, de las aguas, o de las acciones que puedan producir alteración de recursos naturales o de irracionalidad de sus usos o afecten ecosistemas de la naturaleza.

—Vigilar la evolución y coordinación de planes, programas o proyectos en lo que atañe a su ejecución, y que refiriéndose a los aspectos ecológicos y/o del medio ambiente, impliquen fondos del erario público.

—Recibir y analizar los informes y quejas que personas naturales o jurídicas, de derecho público o privado, tengan en relación con efectos, ambientales nocivos por planes, o proyectos de entidades públicas o privadas.

—Efectuar audiencias o privadas según lo estime conveniente la Comisión, para tratar proecológicos y/o de medio ambiente que afecten el interés público y social.

—Presentar proyectos de ley a la consideración del Congreso sobre materias ecológicas y/o de medio ambiente.

—Presentar propuestas al Congreso, al Gobierno y a las entidades privadas sobre asuntos ecológicos y/o del medio ambiente, tendientes a solucionar o colaborar en la solución de  que afecten o puedan afectar sobre esta materia el interés público o social.

—Vigilar la aplicación de fondos públicos destinados a planes, programas o proyectos sobre ecología y/o del medio ambiente.

—Rendir al Congreso los informes que éste le solicite sobre asuntos o ecológicos y/o del medio ambiente, a cuyo efecto será invitada a la discusión de proyectos de ley que conozcan las Constitucionales y que versen sobre dichos temas.

—Solicitar al gobierno y a las entidades de derecho público o privado los informes que consideren necesarios para el cumplimiento de sus funciones.

—Con igual carácter, con voz pero sin voto, se elegirán un Senador y un Representante de su seno, para que concurran a los organismos encargados nacionales de preparar  y planes sobre aspectos ecológicos y/o del medio ambiente.

Como se aprecia, la vigilancia de los planes y prode gobierno y de sus organismos, su coordinación y evolución, en la ejecución, dentro del radio de competencia de la Comisión, no hace sino responder a esa nueva actitud, de la cual no debe ni puede escaparse el Parlamento. Sus análisis, desde el punto de vista ecológico y del medio ambiente, habrán de contribuir a ilustrar a quienes tienen la responsabilidad del Plan de Desarrollo Económico y Social del país.

Pero más aún, la comisión integrada por representantes del pueblo debe ser un foro para que éste pueda hacerle conocer los problemas ecológicos y del medio ambiente los efectos nocivos para su propio existir o su tranquilidad de vida e, incluso, con esa esencia propia del sentido común del pueblo, darle la manera de evidenciar y denunciar públicamente la irracionalidad de uso de los de su país cuando ello se presente, para que el Congreso pueda asumir las actitudes que corresponden a su responsabilidad y competencia. La importancia de la Comisión adquiere en particular trascendencia si se considera que esa denuncia de problemas y su labor de seguimiento hasta alcanzar los objetivos la presente como una entidad con suficiente poder político para exigir tanto a las entidades públicas como privadas, medir el alcance de sus acciones y obligar o inducir las ejecutorias necesarias para ello.

Por otra parte, esas funciones reafirman la trascendencia de la Comisión puesto que le habilitan proponer las medidas necesarias para la protección, defensa o restablecimiento, de los deterioros producidos en el medio ambiente; así mismo para exigir que las autoridades competentes tomen las medidas necesarias a la defensa del medio ambiente y a la calidad de vida a que tiene derecho el pueblo colombiano y apliquen las disposiciones legales vigentes o que se emitan con tal finalidad, impidiendo que en esta materia ocurra que las normas se transfiguren en meros conceptos morales y, que por falta de coercibilidad necesaria contribuyan a la evaluación legal existente.

Gran labor es la que puede realizar la Comisión a nivel nacional y regional. Los departamentos, los municipios, las regiones, tienen problemas ecológicos y ambientales, y quienes lo representan en este Foro Nacional pueden asumir esa actitud social a que hacíamos referencia, cumplir una labor eficaz denunciando esos problema que afectan a sus pobladores o a los recursos de un país, que deben ser usados propiamente para su desarrollo. La contaminación de las aguas, la deforestación, la erosión, la contaminación del aire en las ciudades, los residuos industriales, los lemas de reciclaje y muchos otros aspectos conformando paulativamente un panorama de sombrías perspectivas, y no solamente por hechos reales existentes sino por acciones cuyas consecuencias pueden ser previstas a tiempo. De ahí que, por otra parte, la Comisión puede funcionar como una entidad preventiva, en las órbitas mencionadas; labor innovadora dentro del Parlamento, que no solamente debe actuar respecto a los programas que existan sino prevenir vigorosamente que se presenten; en tal momento el Parlamento estará trayendo, en forma directa, beneficios tanto económicos como sociales, pues impedirá que los efectos de estos problemas incidan precisamente en la economía o en la sociedad colombiana.

La consideración del tema ecológico y del medio ambiente es hoy en día a nivel nacional, como lo es a nivel mundial, de interés público y social, y en esta Comisión se considera un mecanismo para que el Congreso pueda tener mayores elementos de juicio en sus decisiones, incluso en aquellas que, como es tradicional, señala rumbos y destinos futuros del país.