D025 P036 | Acuerdo del Presidente de la Dirección Nacional y el Director Nacional del Nuevo Liberalismo

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D025 P036 | Acuerdo del Presidente de la Dirección Nacional y el Director Nacional del Nuevo Liberalismo

Bogotá 11 de septiembre de 1987

a) Declaración conjunta del Presidente de la Dirección Nacional Liberal y del Director del Nuevo Liberalismo.
b) Anexo 1— Documento Presidente Dirección Nacional Liberal.
c) Anexo 2— Documento Director Nuevo Liberalismo.
d) Anexo 3 – Lista ponentes o coordinadores proyectos del plan legislativo.
e) Propuesta de estudio sobre mayoría absoluta
f) Procedimientos y sistemas de verificación de la transparencia de las tesorerías.
g) Coordinación de las tareas de educación política.

a) DECLARACIÓN CONJUNTA DEL PRESIDENTE DE LA DIRECCIÓN NACIONAL LIBERAL Y DEL DIRECTOR DEL NUEVO LIBERALISMO

Al cabo de varias reuniones realizadas en la Presidencia del Senado a fin de examinar la situación del país, las perspectivas de la legislatura, el proceso de revitalización municipal y la elección popular de alcaldes, el Presidente de la Dirección Nacional Liberal y el Director del Nuevo Liberalismo desean informar a la opinión sobre el contenido de sus deliberaciones y sobre los procedimientos políticos convenidos con el propósito de lograr los mejores resultados para la Nación tanto en las sesiones del Congreso como en la elecciÓn de alcaldes.

Cada uno de los sectores liberales presentó un memorándum en el cual ‘consignó los antecedentes de los diálogos realizados entre el Partido Liberal y el Nuevo Liberalismo desde agosto de 1986 así como los criterios que proponía para el nuevo diálogo sobre la elección de alcaldes y las relaciones entre los liberales. Como anexos de la presente declaración se incluyen tales memorándums.

La primera reunión fue dedicada al análisis de los problemas que afronta la Nación tanto en sus relaciones exteriores como en los asuntos internos los cuales configurarán en buena medida el contexto del proceso político de las próximas elecciones. Se examinó en detalle la situación actual y el futuro de las relaciones con Venezuela; las circunstancias creadas por las acciones terroristas contra dirigentes políticos, educadores y dirigentes sindicales; el estado de las relaciones entre el Gobierno y el Partido Liberal; la marcha del esquema gobierno-oposición y sus implicaciones en el proceso interno liberal.

Apoyo al Gobierno

Los dos sectores estuvieron de acuerdo en que Colombia atraviesa un momento difícil por lo cual es indispensable que las fuerzas políticas que actúan en representaciÓn del pueblo colombiano y en especial las que se inspiran en ideales liberales, a pesar de sus diferencias conceptuales y de organización, sumen sus esfuerzos para garantizar la eficacia de las instituciones democráticas, lograr prontamente la paz y responder a los retos que plantea la modernización del país. En este sentido tiene especial importancia el éxito de la administración presidida por el doctor Virgilio Barco, la cual cuenta con el respaldo de los dos sectores liberales, el primero porque fue el responsable de su elección como Jefe del Estado y con él está comprometido a desarrollar cabalmente el programa aprobado por el pueblo colombiano, y el segundo porque considera necesario contribuir al fortalecimiento político del gobierno en la difícil situación nacional.

La legislatura de 1987

Al realizar el examen de la le$latura de 1987 se convino en hacer un inventario de los proyectos más importantes para determinar con claridad las posiciones de todas las fuerzas políticas presentes en el Congreso: el Partido Liberal, el Nuevo Liberalismo, el Partido Social Conservador y la Unión Patriótica. En este proceso de definiciones los dos sectores han acordado que los proyectos prioritarios, sobre los cuales hay iniciativas del Gobierno, del Partido Liberal y del Nuevo Liberalismo, son los siguientes:

A. Actos Legislativos
1. Reforma del artículo 121
2. Circunscripción nacional para asegurar la representación de las minorías.
3. Normas sobre planeación y régimen presupuestal.

B. Proyectos de Ley
1. Reforma agraria
2. Reforma urbana
3. Régimen legal del Distrito Especial de Bogotá
4. Autorizaciones de endeudamiento interno y externo
5. Modificaciones a la ley reglamentaria de la elección de alcaldes
6. Carrera Administrativa Nacional y de las entidades territoriales
7. Reforma del código de régimen departamental y municipal
8. Reglamentación legal del referéndum local
9. Establecimiento del nÚmero impar de integrantes de los Concejos municipales
10. Consejo Nacional Laboral
11. Facultades para reformar el Código Penal Militar.
12. Comisión Nacional de Energía
13. Seguridad Social y servicio doméstico
14. Reforma del Código de Comercio
15. Reglamento de la financiación de los partidos políticos
16. Reorganización del Ministerio de Defensa
17. Facultades código de minas
18. Reforma del régimen electoral para garantizar la libertad y el secreto del voto así como el vínculo del elector al respectivo municipio
19. Fortalecimiento del Fondo de Desarrollo Regional y Urbano
20. Adaptación de las áreas metropolitanas al nuevo régimen municipal

Los dos sectores nombrarán sendos voceros a cuyo cargo estará coordinar las posiciones en cada proyecto para conciliar los puntos de vista del Partido Liberal y el Nuevo Liberalismo y dialogar con el Partido Social Conservador y la Unión Patriótica en aquellos proyectos que deben reflejar los principios y las instituciones que conforman las reglas básicas del funcionamiento democrático, comunes a todas las fuerzas políticas que actúan dentro de la Constitución y la ley. La lista de los responsables de esta tarea en su condición de ponentes designados en su respectiva comisión o coordinadores legislativos aparece en el tercer anexo de esta declaración. Los dos sectores consideran conveniente examinar conjuntamente la posibilidad de establecer el sistema de mayoría absoluta para la elección de alcaldes según lo indique la experiencia del próximo proceso electoral. A lo largo de la legislatura y de común acuerdo con las Mesas Directivas del Congreso y de las comisiones se realizarán exámenes periódicos sobre todos los proyectos de este plan legislativo.

La elección de alcaldes

El Partido Liberal y el Nuevo Liberalismo coinciden en que la elecciÓn de alcaldes es el más importante factor de desarrollo de la democracia local y que los acuerdos políticos a que se llegue en los distintos municipios deben ser fundamentalmente la responsabilidad de las organizaciones territoriales por lo cual las autoridades políticas nacionales no deben sustituir las funciones de los organismos locales. En vista de su importancia histórica y el complejo contexto político, económico y social dentro del cual se realizarán, es evidente que estas elecciones tendrán inmenso significado en la política nacional. Por ese motivo los dos sectores expresan su disposición a buscar acuerdos para elegir los mejores alcaldes.

Paz y libertad en las elecciones

Los dos sectores liberales coinciden en la necesidad de construir con todos los partidos y organizaciones políticas un clima de recíproco respeto y espíritu pluralista que asegure la participación de todos los colombianos en las próximas elecciones. En especial condenan las diversas manifestaciones de violencia y terrorismo así como las intimidaciones que se han producido por parte de extremistas contra dirigentes políticos en distintos sectores y regiones. Con el mismo criterio de crear un clima de garantías políticas tanto el Partido Liberal como el Nuevo Liberalismo están de acuerdo en apoyar la propuesta del Gobierno para crear una carrera administrativa para las entidades territoriales. Así mismo declaran su interés en realizar conversaciones con el Partido Social Conservador y la Unión Patriótica para asegurar la libertad política de todos los ciudadanos en los próximos comicios.

Programas y calidades de los alcaldes

La elección de los alcaldes debe estar precedida por un amplio debate sobre la situación general y los problemas y perspectivas de cada municipio. Debe elaborarse, por lo tanto, en cada localidad, un programa que refleje una visión integral de las políticas que orientarán la administración municipal. Para la elaboración de tal programa se promoverán foros y asambleas que permitan la mayor participación de los diversos sectores de la comunidad, especialmente de los campesinos y las clases populares y marginadas de los principales centro urbanos.

Si bien existen antecedentes electorales en todos los municipios que proporcionan un punto de partida para el análisis político y la identificación de los sectores de mayoría relativa en cada lugar, el criterio que debe prevalecer es el de buscar la elección de los mejores alcaldes por su experiencia administrativa, la pulcritud de sus hojas de vida, su trayectoria democrática, su vinculación a la vida municipal y su capacidad de convocatoria de los más amplios sectores de la ciudadanía.

Procedimientos

Ante la inconveniencia de recomendar una fórmula de carácter general para la escogencia de los candidatos a las alcaldías porque ello sería incompatible con la naturaleza de la democracia local, se considera aconsejable que el criterio sea el de buscar candidatos que recojan el consenso de los dos sectores liberales y en caso de que no fuese posible acordar el nombre del candidato por este procedimiento se recomienda realizar consultas populares, buscar las gestiones de respetables compromisarios o establecer mecanismos de postulación y decisión que permitan, dentro de la coherencia política, los más amplios acuerdos.

Transparencia de las Tesorerías

Los dos sectores liberales coinciden en que las fuentes y el destino de los recursos econÓmicos de todas las campañas políticas deben ser transparentes para prevenir toda interferencia que vulnere la libertad política o signifique condicionamientos contrarios al interés de la comunidad. Para establecer los sistemas de control que aseguren tal transparencia el Partido Liberal y el Nuevo Liberalismo confiarán a dos distinguidos congresistas la tarea de identificar los procedimientos y sistemas de verificación del funcionamiento de las tesorerías de los candidatos de coalición.

La responsabilidad política de los alcaldes

Los alcaldes elegidos en 1988 conformarán su equipo de colaboradores teniendo en cuenta las fuerzas políticas que concurran a su elección sin perder su libertad de acción y dirección administrativas. Su compromiso es fundamentalmente con la comunidad que los elige y aun cuando los candidatos apoyados por los dos sectores liberales deberán vincular a su administración representantes de los mismos no se establecerán condicionamientos que impliquen reparticiones milimétricas ni gobiernos sometidos a grupos políticos.

Las listas de candidatos a concejos

Los dos sectores presentarán listas propias de candidatos a los concejos pero se preservará un espíritu de cooperación para buscar la conformación de mayorías suficientes en los cabildos con el fin de garantizar el éxito de las administraciones municipales. En donde convenga al fortalecimiento de tales mayorías en los concejos podrá haber coaliciones o listas integradas.

Educación para la democracia

Para asegurar la mayor información de los colombianos sobre sus derechos y deberes políticos en el marco de la nueva democracia municipal, los dos sectores coordinarán las tareas de sus centros de estudio, fundaciones académicas y organismos de capacitación política para promover foros y conferencias que contribuyan a la divulgación de los principios y normas de la democracia local y a la formación de nuevos dirigentes.

Municipios de especial importancia

Si bien todos los municipios del país serán apoyados por las directivas nacionales en los esfuerzos que realicen para promover las coaliciones entre sectores liberales, en forma especial se prestará atención a las capitales de departamento, intendencia o comisaría; a los municipios localizados en zonas afectadas por problemas de orden público; a los municipios ubicados en zonas fronterizas; a los municipios en donde los antecedentes electorales permitan predecir resultados tan reñidos que puedan surör riesgos para la paz pública y a los municipios donde están localizados recursos estratégicos para la Nación.

El futuro del liberalismo

Por iniciativa del Presidente de la Dirección Nacional Liberal, además de los temas ya indicados en esta declaración, se hizo un examen sobre el futuro del partido liberal y el papel del liberalismo en el actual gobierno y en los próximos años. En especial se analizó la posibilidad de la unión de los dos sectores liberales acerca de la cual cada sector fijó su posición.

El Presidente de la Dirección Nacional Liberal, Senador Eduardo Mestre S., expresó sobre estos temas lo siguiente: “La implantación del nuevo esquema ‘gobierno-oposición’ encontró a los partidos políticos, hasta entonces coligados, sin una clara definición de sus nuevos papeles, sin organizaciones acordes con las obligaciones surgidas del nuevo modelo político implantado y, casi podría afirmarse, incrédulos frente a la real dimensión del cambio que se comenzó a promover.

Hay tres aspectos sobre los cuales se debe profundizar en un proceso de diálogo entre los dos sectores liberales: a) El planteamiento de preferir “la claridad ideológica a la comodidad de las mayorías parlamentarias de la coalición”, implica, por lo menos, un proceso correspondiente de “clarificación” ideológica en el interior del propio liberalismo. Aunque el programa es la base de su acción, el desarrollo y la implementación de algunos de los aspectos fundamentales de ese Plan, hacen indispensable una acción de este tipo.

b) Las relaciones entre el Gobierno y su partido exigen también de claridad y normas reguladoras. Al ligar el partido, en una acción que debe ser coordinada, a dos de los Poderes que la Constitución separa, el Ejecutivo y el Legislativo, en cierto modo se introducen dos novedades institucionales: una especie de parlamentarismo, débil pero indiscutible; y una voluntad, la del partido, que no sólo debe invocarse para respaldar al gobierno sino que se expresará en diversas formas y ocasiones: Una fecunda y satisfactoria relación entre el Gobierno y su partido, hace necesario un imaginativo trabajo en el diseño de unas regulaciones a las cuales uno y otro se ajusten y eviten fricciones y desgastes, a todas luces inconvenientes.

c) La nueva democracia municipal abre campos insospechados de cambio en las mismas formas de hacer política y en la organización del Partido. El Liberalismo ha expedido unos nuevos Estatutos cuya base fundamental la constituyen la autonomía regional y el “poder” municipal. Sin embargo, serán tan variadas las posibilidades de su acción en esta primera elección de Alcaldes, que la Reglamentación de esos Estatutos para ajustarlos a las realidades que se identifiquen y se estimen como experiencias útiles y aleccionadoras abre un vasto campo para el trabajo del Partido.

Desde luego, el papel fundamental del liberalismo es hacer de Partido de Gobierno. Basta pensar que ese papel no lo ejerce desde hace cuarenta años, para concluir en la novedad de esa acción y en la inexperiencia de dirigentes y militantes en un momento crucial de la vida colombiana. Recientemente afirmé que la enorme vitalidad, el prolongado influjo y la indiscuåble condición mayoritaria del liberalismo se deben a la riqueza de sus matices, en competencia y discrepancia permanentes, que permiten que la síntesis política se haga en el interior del partido. Por eso es capaz de encarnar intereses e ideales diferentes; por eso se precia de su policlasismo; por eso las Jefaturas Únicas son breves y casi siempre ligadas a una empresa electoral por la Presidencia de la República; por eso su Dirección expresa generalmente esa variedad y por eso se mantiene unido a pesar de los esfuerzos que se hacen para dividirlo. Ninguno de esos matices renuncia a sus ideales, ni a sus metas, ni a la visión propia que tiene sobre los problemas nacionales; pero, eso sí, los postergan o los concilian cuando, tomada la decisión de escoger candidato a la Presidencia, y con ello verificada la mayoría relativa y transitoria de alguno de ellos, se pone en marcha la formidable tarea de ganar el poder y movilizar la mayoría nacional.

Sólo entendidos así el papel del partido, su composición y su acciÓn, así como identificados los retos y el campo de trabajo inmediatos, es posible enfrentar los procesos de reorganización indispensable y de unidad deseable.

En realidad, lo más importante es conocer las perspectivas que existan en los Proyectos del Nuevo Liberalismo para su reintegro al Partido. Las directivas del Movimiento siempre han sostenido que son liberales y la división se registró cuando todavía gobernaba al país la coalición liberal-conservadora que, desde 1957, rigió los destinos colombianos. Pero es indudable que la situación ha cambiado radical y dramáticamente no sólo por la decisión nacional que respaldó la propuesta liberal de un gobierno “con ideas, programas y hombres liberales” y sus consecuentes desarrollos, sino porque la agudización de los conflictos principales del país hacen deseable la cohesión del partido de gobierno con miras a cumplir responsablemente sus compromisos.

El Nuevo Liberalismo y la Unión

Por su parte el Director del Nuevo Liberalismo, Senador Luis Carlos Galán, al analizar el tema de la unión liberal expresó que “por lo menos siete factores básicos están configurando un nuevo cuadro político en Colombia al finalizar el decenio y al comenzar la próxima década. Tales factores son:
1. La elección de alcaldes

2. La definición de las responsabilidades políticas del gobierno y la oposición.

3. El cambio de los sistemas de producción y las estructuras de la propiedad.

4. Las polarizaciones extremistas en el orden público.

5. La necesidad de reformas institucionales para recuperar la autonomía de la justicia afectada por los asesinatos y la intimidación a los jueces

6. Las nuevas prioridades de la política exterior como consecuencia de lo sucedido el último año en el diferendo con Venezuela.

7. El empeoramiento de la situación fiscal como resultados de la deuda externa contraída por el país durante los últimos diez años.

Los siete factores estructurales tienen consecuencias políticas distintas. Los tres primeros generan nuevos alinderamientos de las fuerzas políticas, mientras que los siguientes requieren la unidad de los colombianos. Así resulte paradójico, es necesario que las fuerzas políticas responsables del sistema de instituciones democráticas sepan distinguir las dos situaciones para preservar la unidad de la Nación en los temas que comprometen la supervivencia del Estado y para promover el desarrollo democrático de las contradicciones con espíritu civilizado y pluralista en las demás materias.

Quien pide entendimiento sobre lo fundamental no está buscando el retorno a las fórmulas del Frente Nacional, de la misma manera que quien busca que cada fuerza política asuma sus responsabilidades como gobierno u oposición tampoco está pensando en el restablecimiento de épocas o mentalidades hegemónicas. El Nuevo Liberalismo propone, entonces, dos dimensiones complementarias de la política; la primera vincula a los partidos pero está por encima de ellos, mientras que la segunda es la modernización misma de los partidos, especialmente la del liberalismo.

El Nuevo Liberalismo no es un nuevo partido sino una organización política autónoma inspirada en ideas liberales. Fue creado para trabajar por esa filosofía en función de las necesidades de la sociedad colombiana en la última parte del presente siglo. Siempre ha buscado el reencuentro con sectores liberales afines pero sobre la base de transformaciones y propósitos de fondo que aglutinen al liberalismo sin limitarse a los acuerdos mecánicos o simplemente electorales.

Desde 1979 el Nuevo Liberalismo ha distinguido entre las ideas liberales y el Partido Liberal. Deben ser una misma cosa pero no lo han sido desde hace varios años, motivo por el cual el Nuevo Liberalismo decidió constituirse en organización autónoma para trabajar por las ideas liberales y defender una alternativa política en el proceso histórico que vive Colombia. El Nuevo Liberalismo ha participado en cinco elecciones nacionales con lo cual ha demostrado que no limita su perspectiva a un episodio electoral ni a una candidatura.

Considera el Nuevo Liberalismo que la diversidad en el origen de las fuerzas que apoyaron la línea oficial del Partido Liberal en las elecciones ha tenido dos consecuencias diferentes sobre el partido: le permitió sumar cantidades mayores a las de cualquier otra fuerza política, pero no le ha facilitado claridad ideológica, coordinaciÓn legislativa ni solidaridad con el gobierno que ayudó a elegir. No han sido equivalentes la capacidad para ganar las elecciones y la de producir respuestas concretas a la sociedad en el Congreso por la existencia de matices tan diversos que en sus extremos resultan con frecuencia antagónicos y contradictorios. Se podría afirmar que no se ha ganado el poder cuando no se han asegurado las condiciones para ejercerlo. El fraccionamiento del Partido Liberal en los departamentos ha convertido cada célula de éste en una empresa personal y local, lo cual le ha reducido gravemente la posibilidad de representar un propósito nacional. La unión entre las fracciones a menudo ha sido válida tan sólo para satisfacer intereses electorales que desaparecen tan pronto culminan los comicios. Considera el Nuevo Liberalismo que la unión como concepto político es algo más exigente e involucra diversos elementos ideológicos y programáticos lo mismo que compromisos sociales más concretos. Para poder interpretar y servir las ideas liberales es necesario trascender de lo simplemente electoral a las realizaciones y a las soluciones sociales de interés nacional por fuera de los intereses íntimos del aparato del partido y de las ambiciones y aspiraciones personales y directivas de sus miembros.

En un país en crisis que debe ajustar sus instituciones a realidades nuevas que todavía no han sido adecuadamente interpretadas, la capacidad de un partido se mide por su desempeño en el Congreso al producir leyes que demuestren una visión moderna, una clara identidad ideológica y programática y una organización y coherencia que hasta el momento no ha demostrado el conjunto del Partido Liberal. El Nuevo Liberalismo reconoce que existen en el Congreso y en el país amplios sectores liberales interesados en definir una línea ideológica moderna y progresita y que el gobierno se inspira en ideales liberales, por lo cual está en curso un proceso de transformación del liberalismo colombiano en el que el Nuevo Liberalismo colaborará a través del diálogo y la coordinación con las demás fuerzas liberales progresistas capaces de interpretar un época histórica de grandes cambios en la Nación”.

El Presidente de la Dirección Nacional reiteró su concepto, expresado por muchos analistas de la política colombiana, sobre el influjo que una excesiva vigencia de las instituciones frentenacionalistas tuvo sobre las costumbres políticas colombianas, al variar fundamentalmente, durante casi 30 años, los objetivos de la acción política y las consecuencias de la decisión popular. Una de las consideraciones que debe inspirar la conducción del partido en el presente y el porvenir es el influjo que el nuevo esquema gobierno oposición tendrá como elemento corrector de perniciosas prácticas políticas, como factor integrador del partido y como motor de su avance ideológico. Pero, de todas maneras, no debe olvidarse que a lo largo de cien años de historia el Partido Liberal ha sido una coalición de matices y que su condición mayoritaria se fundamenta en tal característica. Apenas ha transcurrido un año del gobierno liberal para tratar de emitir un juicio sobre el comportamiento del Partido, sustentado en la visión o en la experiencia que se tenga sobre su gestión en los gobiernos de coalición o paritarios”.

En conclusión, se ha puesto en marcha un proceso a lo largo del cual el Partido Liberal y el Nuevo Liberalismo van a tener la oportunidad de coordinar su trabajo en beneficio del país, y procurarán brindar solución conjunta al problema de la selección de candidatos liberales a las Alcaldías, así como identificar las coincidencias que faciliten, en el futuro, una nueva época para el liberalismo colombiano.

EDUARDO MESTRE S.
Presidente de la Dirección Nacional Liberal

LUIS CARLOS GALÁN
Director del Nuevo Liberalismo

Bogotá, septiembre 11 de 1987

b) ANEXO 1. Comentarios del Presidente de la Dirección Nacional Liberal, Senador Eduardo Mestre Sarmiento, como base para unas conversaciones con el Director Nacional del Nuevo Liberalismo, Senador Luis Carlos Galán S.

1. El papel del liberalismo
El primer año de gobierno del Presidente Virgilio Barco ha sido particularmente fecundo y novedoso en el frente político y el liberalismo ha asumido la responsabilidad de la conducción del país. Tal cambio, a pesar de haber sido anunciado en la campaña presidencial y estar claramente contenido en el Programa del partido aprobado en la Convención y a la consideración del pueblo colombiano, encontrÓ a los partidos políticos, hasta entonces coligados, sin una clara definición de sus nuevos papeles, sin organizaciones acordes con las obligaciones surgidas del nuevo modelo político implantado y, casi podría afirmarse, incrédulos frente a la real dimensión del cambio que se comenzÓ a promover.

Hay cuando menos tres aspectos sobre los cuales el partido liberal no ha profundizado suficientemente y que son temas de vital interés:

A. El planteamiento de preferir “la claridad ideológica a la comodidad de las mayorías parlamentarias de la coalición”, implica, por lo menos, un proceso correspondiente de “clarificación” ideológica en el interior del propio liberalismo. Aunque el Programa es la base de su acción, el desarrollo y la implementación de algunos de los aspectos fundamentales de ese Plan, hacen indispensable una acción de este tipo.

B. Las relaciones entre el Gobierno y su partido exigen también de claridad y normas reguladoras. Al ligar el partido, en una acción que debe ser coordinada, a dos de los Poderes que la Constitución separa, el Ejecutivo y el Legislativo, en cierto modo se introducen dos novedades institucionales: una especie de parlamentarismo, débil pero indiscutible; y una voluntad, la del partido, que no sólo debe invocarse para respaldar al gobierno sino que se expresará en diversas formas y ocasiones. Una fecunda y satisfactoria relación entre el Gobierno y su partido, hace necesario un imaginativo trabajo en el diseño de unas regulaciones a las cuales uno y otro se ajusten y eviten fricciones y desgastes, a todas luces inconvenientes.

C. La nueva Democracia municipal abre campos insospechados de cambio en las mismas formas de hacer política y en la organización del Partido. El liberalismo ha expedido unos nuevos Estatutos cuya base fundamental la constituyen la autonomía regional y el ‘ ‘poder” municipal. Sin embargo, serán tan variadas las posibilidades de su acción en esta primera elección de Alcaldes, que la Reglamentación de esos Estatutos para ajustarlos a las realidades que se identifiquen y se estimen como experiencias útiles y aleccionadoras, abre un vasto campo para el trabajo del Partido.

Desde luego, el papel fundamental del liberalismo es hacer de Partido de Gobierno. Basta pensar que ese papel no lo ejerce desde hace 40 años, para concluir en la novedad de esa acción y en la inexperiencia de dirigentes y militantes de un momento crucial de la vida colombiana. Recientemente afirmé que la enorme vitalidad, el prolongado influjo y la indiscutible condición mayoritaria del liberalismo se deben a la riqueza de sus matices, en competencia y discrepancia permanentes, que permiten que la síntesis política se haga en el interior del partido. Por eso es capaz de encarnar intereses e ideales diferentes; por eso se precia de su policlasismo; por eso las Jefaturas Únicas son breves y casi siempre ligadas a una empresa electoral por la Presidencia de la República; por eso su Dirección expresa generalmente esa variedad y por eso se mantiene unido a pesar de los esfuerzos que se hacen para dividirlo. Ninguno de esos matices renuncia a sus ideales, ni a sus metas, ni a la visión propia que tiene sobre los problemas nacionales; pero, eso sí, los postergan o los concilian cuando, tomada la decisión de escoger Candidato a la Presidencia y con ello verificada la mayoría relativa y transitoria de alguno de ellos, se pone en marcha la formidable tarea de ganar el poder y movilizar la mayoría nacional.

Sólo entendidos así el papel del partido, su composición y su acción, así como identificados los retos y el campo de trabajo inmediatos, es posible enfrentar los procesos de reorganización indispensable y de unidad deseable.

2. Las relaciones entre el Partido Liberal y el Nuevo Liberalismo
No son las presentes las primeras conversaciones entre el Partido Liberal y el Nuevo Liberalismo. Me parece útil repetir aquí las palabras que, sobre el particular, dijo en la ConvenciÓn Nacional del 14 de febrero del presente año, el doctor Víctor Mosquera Cháux, Presidente de la Comisión Política Central que terminó ese día sus funciones, al instalar la Asamblea y a manera de informe:

‘ ‘He sido un constante y devoto partidario de propiciar aproximaciones y acuerdos con el Nuevo Liberalismo y, en varias oportunidades, he hablado con el doctor Luis Carlos Galán sobre diferentes posibilidades de entendimiento para fines que interesan especialmente al partido, al gobierno y al país. Es innegable que el Nuevo Liberalismo le prestó al gobierno un apoyo franco y eficaz en las Cámaras Legislativas. Miembros de ese sector político fueron ponentes de iniciativas oficiales y su contribución al buen éxito del trámite de tales proyectos fue leal y decisiva. Es justo reconocer, igualmente, que la labor parlamentaria del Nuevo Liberalismo fue fecunda en propuestas de solución para diferentes problemas políticos, económicos y sociales que, desde hace mucho tiempo, han sido objeto de controversia entre las colectividades políticas y demandan cuidadoso estudio para darles el tratamiento legislativo más acorde con las conveniencias nacionales. No fue difícil advertir puntos de convergencia entre las dos vertientes liberales en los temas que fueron planteados por el gobierno a la consideración del Congreso en desarrollo del programa del partido. Considero que es necesario proseguir las conversaciones con el doctor Galán y sus asesores, ya que los avances alcanzados deben consolidarse y buscar nuevos motivos de aproximación, como la elección de Alcaldes, para la cual deben explorarse todos los caminos de la unión entre los diferentes grupos ideológicamente afines”

Fueron ahora las palabras del Senador Luis Carlos Galán, pronunciadas en un acto de su Movimiento y con motivo del aniversario de la ciudad de Bogotá, las que motivaron a la DirecciÓn Nacional Liberal a explorar los verdaderos alcances del propósito de entendimiento y acuerdos expresados con miras a la elección de los Alcaldes municipales.

3. Conclusiones de un estudio realizado sobre los resultados electorales
Con el propósito de hacer claridad en este novedoso proceso, la Dirección realizó un detenido estudio sobre los resultados de las elecciones para corporaciones públicas efectuadas en marzo de 1986. Aunque el examen de las frías cifras aritméticas no es suficiente para sustentar el juicio político, es también evidente que solo con base en ellas es posible adelantar un proceso realista de aproximaciones en la búsqueda de un compromiso para enfrentar conjuntamente, total o parcialmente, la elección de Alcaldes del próximo año. Por tanto, es necesario incluir aquí las conclusiones principales de ese estudio que, por lo demás, conviene examinar entre expertos de los dos sectores, en orden a cotejar cifras y clasificaciones. Dicen así las mencionadas conclusiones:

1. El 88.3% de los municipios tienen mayoría absoluta en alguna fuerza política, distribuidas así:
a. Liberal: 46.00%
b. Conservador: 40.40%
c. U.P.: 1.10%
d. Otros: 0.70%
e. N.L.: 0.10%

2. El 11.7 % de los municipios tienen mayoría relativa distribuida así:
a. Liberal: 7.307C
b. Conservador: 3.60%
c. U.P.: 0.40%
d. N.L.: 0.20%
e. Otros: 0.20 %

3. El 100.0% de los municipios del país, integradas las mayorías absolutas y relativas, están distribuidos así;
a. Liberal 53.30%
b. Conservador 44.40%
c. U.P.1.507
d. Otros 0.907
e. N.L.: 30%

4. Las ciudades capitales de departamento presentan mayorías absolutas solamente en el Partido Liberal con un 60.9% (14).

5. Las ciudades capitales de departamento mayoría relativa en el 39.1% de ellas, distribuidas así:
a. Liberal: 26.1%
b. Conservador: 13.0%

6. Integradas las mayorías absolutas y relativas se distribuyen así:
a. Liberal 87.0%
b. Conservador 13.0%

7. Existen 116 municipios con mayoría relativa, de los cuales el liberalismö cuenta con 72 municipios; por lo tanto quedarían 44 municipios donde el liberalismo no tiene mayoría.
stos 44 municipios se distribuyen así:

a. Conservador 36
b. U.P. 4
c. N.L. 2
d. Otros 2

En 29 de estos municipios, integrando a los votos liberales los del N.L. y/o otros, se puede alcanzar mayoría, bien absoluta o bien relativa. Los municipios en cuestión son:

Antioquia (3): Concordia, Itagüí y Medellín

Bolívar (2): San Martín de Loba y Providencia (Isla)

Boyacá (2): Paipa y Tuta

Caldas (2): Manizales y Chinchiná

Caquetá (1): El Pajuil

Cauca (1): Caldono

Cundinamarca (4): Chocontá, Tabio, Cajicá y Suesca

Huila (1): Neiva

Meta (I): Cumaral

Nariño (3): Gualmatan, Linares y Policarpa

Santander (5): Vélez, Piedecuesta, San Gil,

Guavatá, y Sabana de Torres

Tolima (2): Purificación y Coyaima

Valle (2): La Cumbre y Calima

 

4. Bases para el entendimiento
En realidad, lo más importante es conocer las perspectivas que existan en los Proyectos del Nuevo Liberalismo para su reintegro al Partido. Las directivas del Movimiento siempre han sostenido que son liberales y la división se registró cuando todavía gobernaba al país la coalición liberal-conservadora que, desde 1957, rigió los destinos colombianos. Pero es indudable que la situación ha cambiado radical y dramáticamente no sólo por la decisión nacional que respaldó la propuesta liberal de un gobierno “con ideas, programas y hombres liberales” y sus consecuentes desarrollos, sino porque la agudización de los conflictos principales del país hacen deseable la cohesión del partido de gobierno con miras a cumplir responsablemente sus compromisos.

De otra parte, la Dirección Nacional dictó, mediante la resolución 008 de julio 9, unas normas para enmarcar el proceso de selección de candidatos del partido a las Alcaldías de todos los municipios del país, en la cual reiteró los propósitos de convergencia preconizados por el partido; definió los acuerdos que la expresen en la práctica; designó un grupo de eminentes copartidarios como compromisarios en las distintas circunscripciones electorales, para que hagan las veces de promotores del entendimiento entre los grupos regionales; estableció las calidades que deben reunir los candidatos liberales; ordenó la convocatoria de Foros municipales en los cuales se analicen y aprueben los ofrecimientos programáticos del partido en cada municipio, señalando los campos de acción prioritarios; reguló los acuerdos de cooperación programática y de participación administrativa con otros grupos o partidos; y señaló la fecha del 31 de Octubre como límite para la proclamación de los candidatos.

La reglamentación se basa en el respeto a la autonomía regional consagrada en los nuevos Estatutos, al derecho de postulación de las mayorías y a la debida consideración de las minorías, entendida, por supuesto, como regla para ser interpretada por los grupos liberales interesados de verdad en los acuerdos, porque de ninguna manera puede ella constituirse en obstáculo al entendimiento. Por eso, la condición de mayoría relativa está contemplada para los grupos que hacen parte del Partido Liberal. Desde luego, una vez logrado el acuerdo entre ellos, el entendimiento con otros sectores cambia sustancialmente en la manera de abordarse y en la relación de fuerzas entre ellos. En todo caso, las normas dictadas por la D.N.L. previeron la posibilidad de los acuerdos con otros grupos y partidos y de seguro que en la elaboración de los programas y en la discusión de los acuerdos programáticos y administrativos, hay un vasto campo para la acción de todos los sectores, promovida y estimulada por las directivas nacionales.

Hay algunos aspectos no contemplados aún en la reglamentación y que pueden ser materia de compromisos. En especial, la conducta del candidato respecto de todos los grupos que concurran a su elección de tal manera que sea, de verdad, vocero de todos y no se aproveche su candidatura en beneficio del sector de sus preferencias; el financiamiento de las campañas, el control del origen y el destino de los fondos empleados en cada municipio, asl como la obligación de los distintos sectores para contribuir a tal financiación; y el manejo de las distintas listas de candidatos a los Concejos Municipales. Estas son cuestiones sobre las cuales deberían convertirse compromisos, en el evento de acuerdos generales o parciales.

En todo caso, la Nueva Democracia Municipal abre un amplio territorio a la acción de las vertientes liberales, en el cual quizás sea posible el encuentro de la unidad. No sólo en el proceso de selección de candidatos y la elaboración de los planes para ser desarrollados en los distintos municipios, sino en la gestión legislativa que todavía es necesaria para complementar las normas vigentes. El partido ha anunciado, conjuntamente con el gobierno, la presentación de cinco iniciativas, a saber:

a) La Consulta Popular
b) Reforma de los Códigos Departamental y Municipal.
c) Reformas a la Ley de Alcaldes (Cámara)
d) Carrera Administrativa de Entidades Territoriales (Senado)
e) Organización Administrativa del Distrito Especial de Bogotá (Cámara).

Es deseable un pronto trámite de estos proyectos y de otros que se acuerden, con un respaldo activo y eficaz de todos los parlamentarios liberales.

De todas maneras, la elección de Alcaldes crea escenarios de dimensión diferente para la acciÓn política y aireará nuestra restringida democracia, dándole un contenido distinto. A lo menos que podemos aspirar los liberales es a concurrir unidos a esta etapa crucial de nuestra vida democrática.

Bogotá, Agosto 20 de 1987

c) ANEXO 2. Criterios del Nuevo Liberalismo para el diálogo con el Partido Liberal sobre la ElecciÓn de Alcaldes en 1988.

1. El diálogo entre liberales

Los diálogos entre el Nuevo Liberalismo el Partido Liberal comenzaron en agosto de 1986 con el Presidente Virgilio Barco, el Designado Víctor Mosquera Cháux y el entonces Ministro de Gobierno Fernando Cepeda. Como consecuencia de tales diálogos y de posteriores reuniones realizadas por la Dirección Nacional del Nuevo Liberalismo y la Dirección Alterna, han tenido lugar varios intercambios de ideas sobre la situación nacional y sobre algunos de los proyectos que el gobierno ha presentado al Congreso. En virtud de ellos en la legislatura de 1986 el Nuevo Liberalismo prestó su concurso al proceso de elección del Designado y dio su apoyo a varios proyectos de ley, entre ellos a la reforma tributaria. Con el mismo espíritu, durante el presente año, varios de los más importantes centros de estudio y las asociaciones y fundaciones que apoyan al Partido Liberal y al Nuevo Liberalismo entraron en comunicación para realizar seminarios y encuentros que permitan presentar tesis opiniones de los dos sectores sobre algunos de los principales problemas nacionales.

Tal como lo expresó la Junta de Parlamentarios del Nuevo Liberalismo, el 20 de julio último, el diálogo entre liberales debe continuar ahora en relación con la legislatura de 1987, así como sobre las responsabiliüädéS políticas que implica para todos los sectores la elección de alcaldes en 1988.

2. ¿Por qué es necesario el diálogo?

En relación con la elección de alcaldes el Nuevo Liberalismo considera necesario el diálogo con los liberales y los demás sectores políticos por los siguientes motivos:

a) Porque no le conviene al país y a la democracia que se debilite la base política del gobierno, el cual tácitamente será sometido a una especie de refrendación en un momento especialmente complejo e importante de la vida nacional. En este sentido para el Nuevo Liberalismo es prioritario el diálogo con el partido Liberal.

b) Porque la elección de los mejores alcaldes, con el apoyo de mayorías suficientes en los cabildos para garantizar la realización de los programas de desarrollo económico y social, será más factible si se coordinan en primera instancia, en los municipios de mayoría liberal, fuerzas políticas inspiradas en las ideas liberales que apoyen líderes de la comunidad con autoridad cívica, honesta trayectoria de servicio público y capacidad de convocatoria de los más amplios sectores de la ciudadanía en los municipios.

c) Porque es fundamental que la primera experiencia del país al elegir los alcaldes en 1988 se realice en un marco claro de garantías políticas para todos los sectores con lo cual se demuestre la importancia y la eficacia de esta nueva institución que enriquecerá la vida política del país, propiciará la coordinación de las tendencias políticas y auspiciará criterios pluralistas en la democracia colombiana.

d) Porque los antecedentes históricos y los recientes asesinatos de dirigentes políticos exigen de todas las fuerzas políticas la prevención oportuna de nuevos problemas de violencia y del posible renacimiento del sectarismo, especialmente en los municipios en los cuales el equilibrio de fuerzas incrementa el riesgo de peligrosas confrontaciones.

e) Porque es indispensable crear entre todas las fuerzas políticas un clima de civismo y solidaridad ciudadana en la elección de alcaldes para evitar que se amenace la estabilidad de los empleados municipales de filiación política diferente a la del jefe de la administración local.

f) Porque si bien es lógico que todo alcalde debe conformar su equipo de colaboradores teniendo en cuenta las fuerzas políticas que concurran a su elección, él no debe perder su libertad de acción y dirección administrativas. Su compromiso es fundamentalmente con la comunidad que lo elija y no deben establecerse compromisos que impliquen reparticiones milimétricas ni gobiernos de directorios.

3. Necesidad de completar la legislación municipal
El Nuevo Liberalismo considera, así mismo, necesario que se complete la reforma del régimen municipal que ha aprobado el Congreso durante las últimas legislaturas con disposiciones sobre las siguientes materias:

a) El perfeccionamiento de la ley reglamentaria de la elección de alcaldes en lo relacionado con las inhabilidades de los aspirantes con el fin de precisar conceptos de la norma aprobada hace un año, sobre las inhabilidades de los concejales y la definición del concepto de vecino.

b) El establecimiento de la carrera administrativa para los departamentos, intendencias, comisarías y municipios.

c) La reglamentación legal del referéndum local creado por el Acto Legislativo No. 1 de 1986.

d) Un nuevo estatuto legal para Bogotá

e) El establecimiento del número impar de integrantes de los concejales municipales.

f) La adecuaciÓn del Fondo Financiero de Desarrollo Regional y Urbano a las nuevas realidades municipales.

g) El establecimiento del sistema de la mayoría absoluta para la elección de alcaldes.

h) La adaptación del régimen de áreas metropolitanas a la nueva realidad municipal.

i) El perfeccionamiento del sistema electoral para garantizar la libertad y el secreto del voto así como la elaboración de un moderno censo electoral que asegure el vínculo del elector al respectivo municipio.

j) La revisión y el perfeccionamiento de la distribución de funciones entre la Nación, los departamentos y los municipios para evitar conflictos de competencias.

4. El fortalecimiento de la local
El Nuevo Liberalismo considera que los acuerdos políticos a que se llegue deben ser fundamentalmente de responsabilidad de las organizaciones locales y que las autoridades políticas nacionales no deben sustituir las funciones de los organismos del nivel distrital o municipal.

5. La transparencia financiera de las campañas
En toda campaña electoral en la que se comprometa el Nuevo Liberalismo habrá una definición clara de las fuentes y el destino de los recursos económicos para prevenir toda interferencia que vulnere la libertad política o signifique condicionamientos contrarios al interés de la comunidad.

6. Los programas de los candidatos a las alcaldías
En todas las campañas en las cuales el Nuevo Liberalismo coordine su fuerza política con las de otros grupos o partidos se elaborarán precisas plataformas políticas que establezcan el programa del candidato respectivo. Se dará especial importancia a la organización y defensa de los derechos de los campesinos los recursos y posibilidades de la ley 12 de 1986. Asimismo se dará especial atención a los problemas y necesidades de las clases populares y marginadas de los principales centros urbanos.

7. La educación política
En todos los municipios se promoverán seminarios, mesas redondas y conferencias dirigidas a la mayor divulgación de la legislación municipal y a la formación de nuevos dirigentes políticos locales.

8. Los procedimientos políticos
Se realizarán diálogos con sectores políticos liberales con los cuales pueda haber afinidades locales en los objetivos y procedimientos y se buscará, en principio, que los candidatos a las alcaldías puedan surör merced al consenso político. Si este no fuere posible se buscarán otros procedimientos como el de la consulta popular, convenciones o asambleas municipales o acuerdos de compromisarios que concilien las diferentes fuerzas políticas. Para tal efecto el Nuevo Liberalismo nombrará compromisarios en todas las entidades territoriales.

9. Los casos de especial consideración
El Nuevo Liberalismo considera que debe prestarse especial atención a los siguientes casos:

a) El de las capitales de departamento
b) El de los municipios localizados en zonas afectadas por problemas de orden público.
c) El de los municipios donde los antecedentes electorales permitan pronosticar resultados muy reñidos y, por consiguiente, susceptibles de que se presenten dificultades para la paz política.

Considera el Nuevo Liberalismo igualmente que deben realizarse diálogos bilaterales multilaterales entre el Partido Liberal, el Partido Conservador, la Unión Patriótica y el Nuevo Liberalismo para asegurar elecciones pacíficas y libres en todos los municipios donde pueden presentarse situaciones como las anteriores de especial complejidad.

Bogotá, agosto 20 de 1987

d) ANEXO 3. Actos Legislativos
1. Reforma del artículo 121.
Partido liberal: Luis Guillermo Giraldo. Nuevo Liberalismo: Alfonso Valdivieso S.

2. Circunscripción Nacional para asegurar la representación de las minorías.
Partido Liberal: Ricardo Rosales.
Nuevo Liberalismo: César Pardo V.

3. Normas sobre Planeación y régimen presupuestal. Partido Jaime Arizabaleta (ponente).
Nuevo Liberalismo: Gabriel Rosas.

Proyectos de Ley
1. Reforma Agraria.
Partido Liberal: Alfonso López Caballero (ponente) y Guillermo A. González. Nuevo Liberalismo: Iván Marulanda y César Pardo.

2. Reforma Urbana.
Partido Liberal; Ernesto Samper P. (ponente).
Nuevo Liberalismo: Silvio Mejía D.

3. Régimen Legal del Distrito Especial de Bogotá.
Partido Liberal: Hernando Durán Dusán.
Nuevo Liberalismo: César Pardo V. (ponente).

4. Autorizaciones de endeudamiento interno y externo. Partido Liberal: Víctor Renán Barco (ponente).

Nuevo Liberalismo: Gabriel Rosas Vega.

5. Modificaciones a la ley reglamentaria de la elección de alcaldes. Partido Liberal: Jairo Ortega (ponente).

Nuevo Liberalismo: Alfonso Valdivieso S.

6. Carrera Administrativa Nacional y de las entidades territoriales.

Partido Liberal: Raúl Orejuela B. Antonio Maya Copete.
Nuevo Liberalismo: Iván Marulanda G.

7. Reforma del Código de Régimen Departamental y municipal.
Partido Liberal: Orlando Vásquez (ponente).
Nuevo Liveralismo: Delio Germán Enciso.

8. Reglamentación legal del referéndum local.

Partido Liberal: Horacio Serpa U. (ponente).
Nuevo Liberalismo: Alfonso Valdivieso.

9. Establecimiento del número impar de integrantes de los concejos municipales.

Partido Liberal: César Pérez Garcia.
Nuevo Liberalismo: María Cristina Ocampo de Herrán.

10. Consejo Nacional Laboral.

Partido Liberal: Bernardo Ruiz (ponente Senado).
Nuevo Liberalismo: José Corredor N. (ponente Cámara).

11. Facultades para reformar Código Penal Militar. Partido Liberal: Ricardo Mendieta Rubiano.

Nuevo Liberalismo: Mauricio Guzmán.

12. Comisión Nacional de Energía.

Partido Liberal: Aurelio Iragorri (ponente).
Nuevo Liberalismo: Silvio Mejía.

13. Seguidad Social y sersdcio doméstico.

Partido Liberal: José Aristides Andrade (ponente).
Nuevo Liberalismo: José Corredor N.

14. Reforma del Código de Comercio.

Partido Liberal: Silva.
Nuevo Liberalismo: Juan Ramón Barberena.

15. Reglamento de la financiación de los partidos políticos.

Partido Liberal: María Helena de Crovo.
Nuevo Liberalismo: Gustavo Esguerra.

16. Reorganización del Ministerio de Defensa.

Partido Liberal: Hernando Durán Dussán (ponente).
Nuevo Liberalismo: Iván Marulanda G.

17. Facultades Código de Minas.

Partido Liberal: Mario Uribe E. (ponente).
Nuevo Liberalismo: José Blackbum.

18. Reforma del réSmen electoral.

Partido Liberal: Hernán Berdugo.

19. Fortalecimiento del Fondo de Desarrollo Regional Urbano.

Partido Liberal: Víctor R enán Barco.
Nuevo Liberalismo: Gabriel Rosas V.

20. Adaptación de las áreas metropolitanas al nuevo regimen municipal.

Partido Liberal: José Fernando Botero.
Nuevo Liberalismo: Rafael Amador

e) En el caso del estudio sobre el establecimiento de la mayoría absoluta para la elección de alcaldes los dos sectores encomiendan esta labor a los doctores Fabio Salazar y Pedro José Barreto.

f) En cuanto a la identificación de los procedimientos y sistemas de verificación del funcionamiento de las tesorerías para asegurar su transparencia, se encomienda esta responsabilidad a los senadores Edmundo López Gómez y Gabriel Rosas Vega, respectivamente.

g) Para la organizaciÓn de los programas de educación política sobre los derechos y deberes del ciudadano en la democracia local, el Partido Liberal recomienda su representaciÓn al doctor Hernando Gómez Buendía, Director del Instituto de Estudios Liberales y el Nuevo Liberalismo al doctor Jaime Gutiérrez Plaza,
Director de la Fundación Colombia en Acción.