D038 P092 | La Industria y los Intereses Nacionales

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D038 P092 | La Industria y los Intereses Nacionales

INTERVENCION DEL DOCTOR LUIS CARLOS GALAN EN LA XXXIII ASAMBLEA NACIONAL DE FEDEMETAL.

Medellín 28, 29 y 30 de junio de 1989

Señor Dr. Jorge Méndez Presidente de Fedemetal, Señor presidente del Consejo Directivo, Señor Dr. Luis Gustavo Flórez vicepresidente de Fedemetal, Doctores y Senadores Hernando Durán Dussán, William Jaramillo, Julio César Sánchez, Señor Dr. Arturo Sarabia, Señor Dr. Juan Alfredo Pinto, Señor Dr. Fernando Sanz Manrique, señores industriales, señoras y señores.

Quiero expresar mi gratitud a Fedemetal, por la invitación que me hizo para presentar ante ustedes los criterios que me guían con relación a la industria colombiana y en particular los comentarios que puedo hacer sobre el documento elaborado por los doctores Jorge Méndez y Luis Gustavo Flórez para la consideración de éste congreso de Fedemetal.

Yo quiero hacer algunas consideraciones sobre el marco dentro del cual se ubica el tema de la reestructuración industrial y los intereses nacionales que están de por medio en toda política que se adelante en ésta materia. Quiero subrayar sobre todo por qué razones es fundamental para el país apoyar la Industria. No voy a señalar las razones ya mencionadas en el documento de Fedemetal, que comparto, ni otras expuestas por los asistentes a éste congreso en los páneles anteriores o en la intervención que acaba de hacer el Dr. Durán Dussán. Quiero agregar unas consideraciones adicionales que pienso que merecen atención del país. Yo he planteado que hay dos ejes a partir de los cuales se puede hacer una interpretación de lo que ha vivido nuestro país en los últimos decenios y de lo que le espera en el futuro, en la perspectiva de dos o tres decenios. Y he dicho que el factor clave de la vida colombiana en los últimos cuarenta años, no el único, pero sí el que le dio un significado especial a los demás factores de la vida nacional, ha sido el factor de la urbanización y que ahora el factor clave es el de la internacionalización entendido en la forma más amplia en la que me voy a referir más adelante.

 

DEMOGRAFIA Y URBANIZACION

Subrayo lo de la urbanización porque hay ciertos datos sobre las perspectivas del país en el próximo decenio, que se pueden y se deben subrayar, que no corresponden a especulaciones de futurología, sino a pronósticos que tienen fundamento en la información que nos proporcionó en censo de 1985.

Colombia tiene hoy 30 millones de habitantes y en cualquiera de las hipótesis que nombramos, se estima que terminaremos el ciclo en torno de los 37 millones, un poco menos, o un poco más. Pero esa cifra nos sirve de referencia razonable. Esa cifra tendrá una distribución espacial que merece atención. Continuará creciendo la urbanización en el país, en tal forma que se puede anticipar que nuestro país tendrá que recibir en nuestros centros urbanos alrededor de 8 millones de personas en el curso del próximo decenio. Pero eso no es lo único importante. Es que además si uno examina la pirámide de edades que mostró el censo del 85, y por lo tanto las proyecciones de esa pirámide de edades para el decenio de los 90, se encuentra una realidad nueva e importante para el país, y es que la población entre los 25 y 35 años de edad, que corresponde en general a los jefes de hogar, a los hogares conformados, a la población económicamente activa que se haya en su plenitud, va a crecer en términos relativos y absolutos, más que en cualquier otra época de la vida nacional, por lo cual vamos a pasar de 11 millones de personas que hay hoy en esa franja de edad, a 16 millones de personas.

Esto se traducirá en una exigencia económica, social y política, y es no sólo, la necesidad de incrementar el empleo, sino la de procurar un empleo de más calidad, un empleo que sólo puede darse fundamentalmente por la industria y por los servicios.

Por otra parte, esas mismas consideraciones demográficas que son pertinentes para examinar lo que nos espera en las necesidades y expectativas del país en los próximos años, nos indican que la población urbana, que se va a localizar en ciudades de más de 300 mil habitantes, ya no será en las diez ciudades actuales que superan los 300 mil habitantes, sino por lo menos en 16 ó 17 más. En total seis o siete más, independientemente del crecimiento de Bogotá incluyendo a Soacha, de Medellín incluyendo al Valle de Aburrá, de Barranquilla incluyendo a Soledad. Pero pasarán de 300
mil habitantes y por lo tanto crecerán sus expectativas de industrialización y sus necesidades de empleo en ciudades como Neiva, Pasto, Armenia, Palmira, Villavicencio, Santa Marta y Buenaventura.

De manera pues que, para el país, la industrialización se vuelve una necesidad no sólo desde el punto de vista de las justificaciones ya mencionadas, sino desde el punto de vista de las expectativas de urbanización y de crecimiento de la población económicamente activa más calificada, previsible para el próximo decenio.

 

VISION GLOBAL DE LA INTERNACIONALIZACION

El segundo factor es la internacionalización, y yo sugiero que no la limitemos a la perspectiva económica porque necesariamente es todo un proceso simultáneo que reclama del Estado, de la sociedad civil, de los empresarios, de los sindicatos, una visión global del problema y un conjunto de estrategia complementarias.

En el orden político, la internacionalización se nos expresa ya, en las realidades que hemos vivido en éste decenio por las tensiones de centro América, de Panamá; que por su significado geopolítico han involucrado a Colombia.

En el orden político también tenemos la realidad de la participación de Colombia en los No alineados. Realidad que en mi opinión merece mayor escrutinio para que el país sepa más conscientemente qué está haciendo aquí y qué espera de ese proceso. Yo personalmente lo encuentro necesario, pero a eso hay que agregarle una nueva realidad que no podemos olvidar en el examen de estos temas. Durante cuarenta años después de la Segunda Guerra Mundial hemos evolucionado en el mundo en un contexto bipolar de confrontación este oeste, y todos sabemos que en los últimos dos o tres años ha habido una muy significativa distensión este oeste, que dará lugar a otro tipo de contradicciones en el mundo. Y pienso yo, que una de las más importantes va a ser la contradicción o el manejo de las relaciones norte-sur, desde ese punto de vista para Colombia —en sus estrategias desde el punto de vista económicas y sociales, pues implica un contexto político nuevo.

Por otra parte el mismo narcotráfico nos ha generado ya consecuencias políticas muy especiales en el orden internacional que terminan por influir en todo lo que afrontemos en materia de internacionalización económica y social.

 

INSERCION EN EL MERCADO MUNDIAL

En el campo económico específicamente, hay varias cosas que tienen relación con la reestructuración industrial y con la internacionalización económica. De un lado, la inserción en el mercado mundial teniendo en cuenta que de otro modo no podremos crecer en las tasas requeridas como tantas veces se ha dicho, no podremos comprar con las divisas necesarias, como es obvio. Pero además hay la presión especial de la deuda externa. Hay la realidad de que el poder en el mundo contemporáneo es cada vez más un poder derivado del conocimiento y menos de otros factores tradicionales y a ese conocimiento no se tiene acceso si no es merced a un desarrollo consciente, premeditado, en el campo científico y tecnológico. Y en el campo también de la economía internacional, tenemos la realidad de la inversión extranjera en muchos frentes. Yo subrayo el número uno y es la inversión extranjera en la exploración petrolera, sin la cual nuestras expectativas para el decenio de ingresos de dividas del orden de 1.500 a 2.000 millones de dólares no van a tener fundamento o serán inciertas. Son decisiones delicadas tanto en el orden económico como en el orden político y reclaman un escrutinio nacional detallado, en donde ciertamente una consecuencia de la internacionalización económica es una nueva relación con el capital extranjero en procura del capital mismo como de lo que pueda traer desde el punto de vista de transferencia tecnológica.

La inversión pública y el ahorro de los colombianos en los próximos años va a depender fundamentalmente de las definiciones que hagamos en materia internacional. Habrá un orden de prioridades en la inversión pública del país, según que tomemos decisiones estructurales sobre la internacionalización de la economía, y la lista de inversiones públicas tendrá entonces un orden en el cual una de las variables para considerar tendrá que ser nuestros objetivos en el desarrollo del comercio internacional.

 

DEMOCRATIZAR LA EDUCACION

En el orden social también el país tiene que imponerse cambios estructurales en su sistema educativo en la formación de recursos humanos para éste nuevo tipo de responsabilidades y oportunidades en la orientación de las universidades, en la diversificación de la enseñanza secundaria y en la democratización de la educación.

Hace tres años en un recorrido por el Japón, al preguntar a los japoneses cuál había sido el punto de partida de su desempeño en el siglo veinte, manifestaron que ellos consideraban que había sido la democratización de la educación en la segunda mitad del siglo pasado, gracias a lo cual colocaron a su pueblo en un nivel intelectual que les permitió afrontar todo lo que han afrontado en este siglo.

Entonces, mi opinión es que al acercarnos al tema de la internacionalización tenemos que hacerlo con una visión global, múltiple, en todos sus elementos. No para manejar una coyuntura en determinados aspectos de la política macroeconómica, ni determinados objetivos de un sector económico específico; sino la totalidad de los factores económicos de la vida colombiana tienen que ser revisados a la luz del proceso de internacionalización que ya está en curso, que no nos lo vamos a inventar sino que se nos impone, además, como una necesidad propia, además de un proceso planetario del que no nos podemos evadir. Esto tiene muchas implicaciones. Las tiene en primer lugar para el propio Estado, entendiendo que la primera empresa que tenemos todos es el Estado, y que no nos van a funcionar las demás empresas públicas, mixtas o privadas, cualquiera que sea su naturaleza, si no nos aseguramos que la primera de todas, el Estado en sí, no sea reorganizado, especialmente desde ese puntó de vista en el funcionamiento de la rama ejecutiva, porque está en curso, en el presente decenio, una redistribución de funciones entre las autoridades nacionales, las departamentales y las locales. Y cuando se le están trasladando recursos a los municipios, a los departamentos y se le está trasladando competencia, es porque las responsabilidades del gobierno nacional están evolucionando y se está incorporando otra agenda en el gobierno nacional.

 

MODERNIZAR LAS INSTITUCIONES

En primer lugar, la interpretación de la política exterior y las estrategias internacionales adecuadas para este gran proceso de internacionalización de la vida colombiana pues tiene que reflejarse en una modernización de ciertas instituciones de la cancillería, de Incomex y Proexpo, de las Aduanas, de Planeación Nacional, del IFI, y tiene que reflejarse en otras decisiones muy rara vez mencionadas en la vida colombiana, pero que yo encuentro pertinentes en todo este proceso. Por ejemplo, la política de inmigraciones. Acabo de visitar al Canadá, y uno de los temas en el cual concentré mi curiosidad fue cómo hizo Canadá para afrontar la perspectiva del Pacífico. Porque allá ya no están en la situación en que nos hallamos nosotros que estamos descubriendo que hay un horizonte. No. Allá lo descubrieron hace más de quince o veinte años y allá ya desarrollaron el occidente del Canadá en una forma muy notable en torno de Vancouver. Y al preguntarles qué hicieron, qué tuvieron en mente para ello, me mencionaron como una de las estrategias fundamentales una política de apertura en materia de inmigración. Grandes cantidades de población asiática, japonesa, de Hong Kong, se nacionalizaron en Canadá y llegaron con sus vínculos culturales, llegaron con su capital. Se explica en parte, la agilidad y la capacidad de respuesta del Canadá a un proceso de internacionalización.

Naturalmente cada país responde a este tema con sus propias circunstancias, con sus propios intereses. La urgencia migratoria de Canadá es muy distinta de la colombiana por tener ellos un territorio gigantesco en el cual están buscando un incremento de la densidad de población, pero yo sólo señalo ese punto, que puede tener distintos tratamientos por la vía migratoria o por la vía de una estrategia de diálogo intenso con otras culturas para poder desempeñarse en las realidades internacionales de nuestros tiempos.

Le pregunté a los canadienses cuántos estudiantes de japonés había en Canadá, cuántas personas estaban estudiando en Canadá japonés. Me contestaron declarándose avergonzados y ruborizados que eran tan sólo 1.500.

 

PERSEVERAR PARA OBJETIVOS

Yo creo que lo importante en materia de política industrial dentro de éste marco general, que propongo, es que nos decidamos a elaborar una política industrial a corto y largo plazo. En todos los elementos de la vida nacional tenemos una tentación inmediatista. Tenemos la esperanza de resolver en corto tiempo y de manera milagrosa nuestros problemas y naturalmente vamos de frustración en frustración porque así no es como se resuelven los problemas de organizar una Nación, de organizar un Estado, ni de organizar una economía moderna.

Los pueblos que en los últimos decenios han dado ejemplo al mundo, de cómo se induce un proceso de desarrollo económico, cómo se produce una inserción en la economía internacional, lo han hecho sobre la base de pensar a mediano y largo plazo y tener la paciencia para perseverar en unas metas, para identificar algunos objetivos y para articular todos los elementos necesarios y alcanzar esos objetivos. La reconversión Industrial, la reestructuración que es un tema relativamente nuevo para el debate nacional, infortunadamente, es un tema que en la mayor parte del mundo está en curso desde hace por lo menos 14 a 15 años; ante todo como consecuencia de la crisis energética determinada por los cambios de los precios del petróleo. Desde entonces, esa realidad, más las realidades científicas y tecnológicas indujeron a los gobiernos, europeos primordialmente, a promover procesos de reconversión y reestructuración industrial.

Una reestructuración industrial no se puede hacer en nuestro país sin un cambio en la estructura económica. Un cambio en la legislación fundamental que naturalmente en éstas materias ha sido proporcionada por el Decreto 444 que todos sabemos en qué circunstancias se dio. Cómo fue de importante para la economía colombiana. Cómo ha sido de importante, pero no podía agotar, ni fórmulas, ni las estrategias anticipables para veinte, veinticinco años adelante cuando las circunstancias ya son otras, y se reclama una adaptación a esas circunstancias.

 

NO HAY VERDADES ABSOLUTAS

Yo creo que sin duda, tenemos que, emprender un esfuerzo de inserción en la economía internacional con las precauciones razonables que se exponen en el documento que plantea Fedemetal, y que yo comparto, que son perfectamente lógicas, entre otras razones, porque no es una experiencia que vayamos a vivir por primera vez sino que ya ha habido experiencias en materia de liberación y por no haber tenido en cuenta todos los factores ya sabemos cuáles fueron las consecuencias. Ahí no hay verdades absolutas. Ahí se impone con mayor razón un escrutinio ciudadoso de los factores y de los sectores, porque cada uno de los sectores industriales tiene sus propias circunstancias y su mayor o menor capacidad de respuesta a un proceso de liberación y de búsqueda de mayor competitividad en el mercado mundial, pues varía según las condiciones particulares de esos sectores industriales. Ahí sí que vale una vieja historia de un recorrido que hizo Dios por el universo de más de 3.000 años, al cabo del cual regresó a la tierra y quiso saber qué pasaba con los seres humanos, y pensó que quienes debían darle respuesta eran los del pueblo elegido. Dios les dijo: -Yo quiero hacerles una pregunta para saber en dónde andan los seres humanos -¿Qué es lo más importante para los seres humanos? Que vengan los cinco judíos más sobresalientes de la historia y me la contesten. Entró primero Moisés y dijo: -Lo más importante para los seres humanos es el cerebro, la inteligencia. Entró de segundo Jesucristo y dijo: -No, lo más importante para los seres humanos es el corazón, es el amor. Entró de tercero Marx y dijo: -Lo más importante para los seres es el estómago. Entró de cuarto Freud y dijo, es el sexo. Y el último fue Einstein. Dios le preguntó. -¿Y tú qué opinas? Y Einstein dijo: -Todo es relativo-.

De la misma manera en materia de liberación y de apertura todo es relativo. Y ahí viene el reto para todos, para el Estado, para los empresarios, para los sindicatos de articular las medidas que demandan creatividad, solidaridad y objetivos comunes. Tiene toda la lista de temas muy bien planteados por el documento de Fedemetal sobre ciencia y tecnología. Yo en este campo sólo agregaría que necesitamos revisar el régimen de regalías para que el comité de regalías no sea tan sólo el de ahorrar divisas que es lo que ha predominado en el funcionamiento de éste organismo sino de comprar tecnología.

Naturalmente tenemos que redoblar esfuerzos en la confrontación de la red de investigación articulada entre las empresas, las universidades y los organismos de apoyo del Estado, como bien se menciona en el documento de Fedemetal.

Yo creo que el apoyo a las exportaciones tendrá que preservar herramientas como el Cert y como los créditos de Proexpo. Creo también que las compras oficiales, como se ha dicho muchas veces, pero ahora se enriquece el tema con las reflexiones de éste documento, son vitales, y deben orientar una reforma muy cuidadosa del 222, que no será materia del próximo gobierno, sino de éste. Tiene que ser en ésta legislatura, en la que viene, cuando se deben definir los criterios sobre la reforma del 222.

 

EQUIPO OBSOLETO

Naturalmente comparto todo lo que expresan sobre los sobrecostos y las limitaciones de la infraestructura del transporte. No hay asamblea de los gremios industriales de los últimos diez años en donde no se haya dicho eso.

Sobre las vías, los puertos, los aeropuertos, etc., sólo agregaría en esa materia un tema que no encontré en el documento de Fedemetal, y es el problema que hay de obsolescencia del equipo de transporte, que es otra cara del problema de los sobrecostos.

Estoy de acuerdo con lo que allí se dice sobre los factores macroeconómicos en materia de tasa de cambio, de control de inflación, de medidas como la racionalización del arancel, la legislación antidumping y la legislación laboral.

 

TOMAR CONCIENCIA DE LO NUESTRO

Creo que hay un factor muy importante para subrayar. No es una opinión original mía, sino algo más satisfactorio. Se la oí a inversionistas españoles y canadienses. Cuando uno sale al exterior, hoy, con responsabilidades políticas, no tiene más remedio que afrontar la avalancha de preguntas de los medios de comunicación sobre la violencia, sobre el narcotráfico, sobre la inseguridad que hay en Colombia. Y vienen las explicaciones del caso para que se comprenda más la naturaleza de la encrucijada en que está el país. Pero alguna vez después de someterme a esos interrogatorios, me encontré con una de las personas más sobresalientes de la industria editorial española, y al comentar éste tema me dijo: Yo le voy a dar un argumento para que ustedes tengan mucha confianza en su país. Tengo inversiones en varios países de América Latina, y en el único país en donde no he tenido necesidad de enviar a ninguno de mis funcionarios españoles para que me maneje la empresa, me la administre, no he tenido necesidad de enviar técnicos españoles, en el único, es en Colombia. Ustedes tienen en su capacidad empresarial, la idoneidad y la competencia que yo no he encontrado en otros países de América Latina en donde también tengo inversiones, y me toca enviar empresarios españoles que me manejen estas cosas, porque no me las pueden manejar en la misma forma los nacionales de los respectivos países. Un inversionista canadiense en zapatos, y otro en el sector eléctrico me hicieron exactamente la misma apreciación.

De algún modo el hecho de ser nosotros un país al que las circunstancias lo han obligado a administrar la pobreza, nos ha permitido formar expresarios austeros, eficientes, realistas. Ese es otro elemento que nos debe dar confianza para hacerle frente a los retos que naturalmente se desprenderán de un proceso de inserción en la economía internacional.

Ahí, hay que subrayar quiénes son los que conforman el marco político para hacer esa estrategia de reestructuración, hay unas tareas del gobierno y de los partidos. Hay otras de los empresarios y hay otras de los sindicatos. Si nos falla cualquiera de los tres no nos funciona la estrategia.

 

MODERNIZAR PARTIDOS POLITICOS

Desde el punto de vista del gobierno pienso que en esta materia lo más importante es definir reglas de juego. Sin duda alguna tiene que haber protección para la industria colombiana, pero tiene que haber contraprestación por esa protección. Protección en las fases de nacimiento, de consolidación, protección en las coyunturas que nadie las puede predecir con absoluta certeza y se derivan de la misma realidad de la economía mundial, pero a cambio de eso, en la medida en que haya una concertación verdadera, tienen que haber metas que verifiquen los progresos en productividad, que verifiquen los progresos en precios competitivos para verificar los demás resultados en generación de empleo de modo que si la Nación, la economía colombiana en su conjunto va a respaldar a su industria, ello será compensado por resultados tangibles y verificables. No simplemente generales, porque a medida en que sean generales no producirán la misma solidaridad ni del gobierno, ni de los responsables jurídicos en éstas decisiones, ni de los sectores laborales y sindicales.

Se necesita estabilidad, entre otras cosas, en las políticas, y muy cerca de ello en los ministros. Esto tiene que ver con otro problema que es la modernización de los partidos políticos. No vamos a hacer reestructuración industrial si no reestructuramos los partidos, porque ellos tienen una influencia decisiva en el funcionamiento de la primera empresa del país que es el Estado. Y reestructurar los partidos en buscar que ellos también se modernicen en su ideología, en sus programas, en su capacidad de interpretación de la sociedad colombiana para guiarla y poderla representar en el manejo del sector público y de las relaciones entre el sector público y el sector privado. Y, además, porque en la medida en que éstos temas formen parte del programa de los partidos, no dependerá de la discrecionalidad, la improvisación y otro tipo de factor aleatorio de un ministro para que cambie una política emprendida en una determinada área estratégica.

 

ESTIMULAR REINVERSION

En cuanto a los empresarios yo creo que es muy importante todo lo que se haga o se siga haciendo en materia de reinversión. El actual gobierno ha aportado a la industria colombiana un elemento importante en su desarrollo que se desprendió de la reforma tributaria al estimular la reinversión. Entre otras cosas, para que el empresario colombiano cambie de mentalidad, no se encierre en la variable rentabilidad como la única que a él le puede preocupar, sino que tenga en cuenta también como variables para apreciar su progreso si su empresa crece, si su empresa tiene relaciones más coherentes, más lógicas, con la pequeña y mediana empresa donde ciertamente hay un espacio muy importante para la modernización industrial del país y para la búsqueda de la agilidad y la competitividad requerida en las circunstancias del comercio internacional. Que nuestro empresario, califique él mismo sus progresos tecnológicos y tenga sistemas de evaluación en ese sentido, que califique su productividad no sólo la de la mano de obra, sino también la del equipo, porque en Colombia, bien sabemos, se trabaja con bajo factor de servicios, por diversas razones. No es sólo el problema de que los equipos sean o no obsoletos. Eso es importante, claro está, pero también el problema de qué factor de servicio hay en el aprovechamiento de esos equipos.

 

SUPERAR ATAVISMOS SINDICALES

Y el tercer gran protagonista en esta concertación, es naturalmente el mundo sindical, que tiene sobre sí un atavismo, que también afecta al empresario en parte, es el atavismo de pensar que su progreso se mide en la confrontación con la empresa, lo cual es un concepto demasiado precario para hoy. De nuevo aparece la lección japonesa. Yo tengo muy presente un informe hecho por alemanes de hace unos 10 ó 15 años que quisieron averiguar qué habían detrás de la transformación del Japón. Para tratar de entender lo que había hecho allí, y analizar el tema sindical; le preguntaron a los empresarios qué opinan de su sindicato, y contestaron: —Lo que es bueno para el sindicato es bueno para la empresa. Y cuando se fueron a preguntarle a los líderes sindicales qué opinaban de los libres empresarios, contestaron: —Si la empresa va bien, nosotros vamos bien. Ahí hay una distancia cultural muy grande que tiene profundas consecuencias en la capacidad de concertación y de coordinación del tipo de empresa que requerimos los colombianos para desempeñarnos en los escenarios internacionales.

Yo creo que además para la paz en Colombia, este tema de la internacionalización es supremamente interesante, porque nos va a indicar a los colombianos que cualquier conflicto interno que tengamos, que hemos tenido, que podamos tener, es secundario frente a la contradicción externa que ahora es la más importante. Ya no se trata de rivalizar entre los colombianos como si no existiera el resto del mundo, sino de obrar solidariamente frente al resto del mundo. Y la internacionalización nos va a traer además esa otra consecuencia supremamente importante. Porque el problema de darle la paz a Colombia es bastante más complejo que la aplicación de unos poderes represivos de parte del Estado.

Tiene que lograrse una respuesta integradora a una Nación que hasta ahora no ha estado integrada, por diversas razones, históricas, sociales, económicas, a una interpretación de una Nación que está construyéndose ella también en sus principales dimensiones y elementos, pero que logrará sentirse identificada en su porvenir en la medida en que entendamos que el futuro de Colombia, depende de su buen desempeño en la sociedad internacional y no de la respuesta exclusivamente parroquial o interna.

No quiero abundar en detalles sobre otro tema porque ustedes muy pacientemente me han perdonado los excesos del reloj, pero sólo dejo una última reflexión. Colombia hará determinadas inversiones a lo largo del próximo decenio. Inversiones públicas como las ha hecho en los últimos decenios.

Si miramos atrás e hiciéramos las cuentas de a qué le aplicamos el ahorro nacional, por qué nos endeudamos, qué proyectos emprendimos, nos vamos a encontrar cifras muy grandes en todo lo que se ha hecho en los más diversos sectores, por la infraestructura física, por el desarrollo minero y petrolero. Pero lo más interesante es pensar. ¿Y cuáles van a ser las inversiones el próximo decenio?