D039 P041 | El Sentido Común en la Educación de los Colombianos

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D039 P041 | El Sentido Común en la Educación de los Colombianos

Carlos Lemoine, Director del Centro Nacional de Consultoría, Catedrático de la Universidad Javeriana y la Universidad de los Andes (Versión magnetofónica).

 

El objetivo de la charla es hacer algunas reflexiones muy elementales y sacar algunas conclusiones sobre lo que pueden ser las políticas en materia educativa.

Obviamente lo primero que hay que hacer es dar las gracias y decirles que me siento honrado con el privilegio de hablar sobre educación y, además de honrado, muy contento porque hablar de educación es hablar de los hijos, de los afectos del trabajo y por eso tengo que agradecer a quienes me han invitado a hacer esta presentación, especialmente al doctor Rodrigo Escobar por haberme “palanquiado”, “lagartiado” la oportunidad de hablar aquí; con él tenemos una especie de sociedad de elogios mutuos.

Lo primero que quisiera repasar es sobre el objetivo de la educación. El objetivo de la educación es enseñarle a la gente a ser feliz y a progresar, obviamente los que saben de ésto tienen mucha claridad sobre las interrelaciones de uno y otro, pero con el escudo del sentido común me voy a permitir decir muchas inprecisiones, y burradas si se quiere, por eso escogí ese título: el Sentido Común, eso permite mucha libertad, esto para la persona; pero para el país tiene que enseñarle a progresar, a insertarse en el mundo científico y cultural y a superar sus problemas de pobreza y violencia.

Enunciando estos objetivos, vale la pena hacer algunas reflexiones: la primera es sobre la felicidad. Al poner la felicidad como meta, es una meta esencialmente democrática, que implica enseñarles a las personas a buscar su felicidad sin tener una preconcepción de lo que debe ser la persona sino que vamos a darle la educación para la libertad de que hablara Hernando Gómez Buendía, para que en expresión de esa libertad busque, de acuerdo con su propia regla de expresión, esa felicidad.

 

EDUCACION PARA LA FELICIDAD

Es también optimista esta reflexión, porque decimos que los hombres podemos lograr una gran cantidad de felicidad en este mundo, en esta tierra, y es también democrática porque así los colombianos hayamos nacido en un país pobre tenemos derecho al progreso, cada colombiano tiene derecho a progresar, a esperar que nuestro progreso sea respetado y recibido con beneplácito por la comunidad. De otra parte, sirve al progreso del país y a la solución de sus problemas lo cual, quiere decir que ese progreso hay que hacerlo en un sano egoísmo, en el que nuestra felicidad implique asimismo felicidad para todas las personas que nos rodean y que nuestro progreso signifique progreso para el país. Finalmente, encargar a la educación de estos fines implica un acto de fe en la inteligencia y en la voluntad humana para encontrar caminos de superación permanente. Estas ideas no son nada nuevo, están implícitas en las ideas que sobre educación tuvieron los radicales de hace un siglo. Para ellos la educación era para la felicidad.

Me parece que esos objetivos tienen algunas consecuencias, yo diría tres muy generales:

La primera es que la educación es importante. En consecuencia, tiene que ser importante para el presidente, para el Estado y para toda la sociedad.

La segunda es que el sistema educativo debe tener mucha claridad de cómo se es feliz. Así de elemental, debe tener claridad de cómo se progresa, de cómo puede progresar el país y de cómo se va a insertar en el mundo de la técnica y de la cultura y, finalmente, tener claridad de cómo se erradican la violencia y la pobreza. Es decir, el sistema educativo tiene que tener un sentido de claridad y de logro en toda su gestión; y hay una tercera reflexión coherente y es que nosotros estamos en una época privilegiada, en que todos los días el mundo se llena de ideas nuevas que le dan vitalidad y alegría. Entonces el sistema educativo debe estar abierto a esa lluvia de ideas nuevas que le dan alegría y vitalidad al mundo y ser capaz de eliminar las ideas caducas que le están quitando fuerza al país. ¿Por qué? Porque lo nuevo es el progreso, es lo que le da felicidad a la gente. En ese sentido la educación debe ser renovadora y contagiarle ese espíritu renovador al país. De nuevo esta es una idea de la más clara estirpe liberal. Los liberales siempre han querido ser la juventud de las ideas del pensamiento, eso es básicamente la entraña liberal, es la juventud del pensamiento.

 

LAS APTITUDES BASICAS

Yo diría que ya bajando un poquito a lo que es el objetivo de la felicidad y el progreso individual de las personas, se deduce la importancia de desarrollar la inteligencia social. Las personas tienen una serie de aptitudes: la aptitud matemática y la aptitud motriz; y hay tres aptitudes básicas que son: la aptitud de conocerse a sí mismo, la aptitud de identificar las circunstancias que lo rodean, y la aptitud de conocer a los demás. Esas tres constituyen la inteligencia social, es a través de la inteligencia social como las personas pueden progresar y ser felices.

Ahora, más allá tiene una consecuencia más grande en el sentido de que solamente mediante la inteligencia social se puede avanzar en la técnica y en la ciencia: un científico que no tiene inteligencia social para ubicarse en el contexto de su ciencia, le puede pasar como al sabio Caldas, quien con un inmenso esfuerzo, descubría cosas que 100 años antes eran comunes en Europa. La inteligencia social debe, entonces, también informar todo el proceso de desarrollo científico del país.

Además, la inteligencia social es también una cualidad de la inteligencia de las instituciones. Si queremos transmitir la inteligencia social tenemos que ser conscientes que los colegios, las universidades, todo el sistema educativo y el mismo país deben tener por meta el desarrollo de la inteligencia social, sin saber que, por lo demás, es imposible cumplir el propósito de darle progreso al país y vida al sistema educativo.

Ahora bien, dentro de esta idea del desarrollo de la inteligencia social hay que decir que esto implica el tránsito de una cultura de la crítica a una cultura de la admiración. En general, aprendemos de la gente que admiramos, si queremos aprender alegría tenemos que aprender de los niños, si queremos aprender valor, tendremos que admirar a los hombres que han sido capaces de tenerlo. Si anhelamos entender al país, tenemos que abrir los ojos para admirarlo. Dentro de la misma idea, la capacidad de identificar circunstancias implica también el desarrollo de la capacidad de abrir los ojos a las oportunidades que ellas representan, mucho más que a los problemas; esto implica de nuevo una reorientación de toda la cultura, universidades, colegios e instituciones educativas, para hacerlos más admirativos y mucho menos críticos. Hay que decir que esta idea del desarrollo de la inteligencia social, como toda idea educativa, no es algo de lo que podemos esperar que dé frutos mañana, ¡no! Se necesita una maduración, crece como las semillas sin darnos cuenta pero siempre y cuando la hayamos sembrado.

 

EDUCACION PARA LOS ADULTOS

Me parece que de la idea de que la felicidad es un objetivo y el progreso es un objetivo de las personas, se deduce otra un poco trivial, de cierta manera, y es que los adultos queremos ser felices y progresar y, en consecuencia, como para progresar y ser felices necesitamos la educación, debemos desarrollar la educación para los adultos, lo cual tiene dos reflexiones adicionales: en los países avanzados se dice que se necesita del 10 o 15% del tiempo dedicado al entrenamiento para que la mano de obra no se desactualice. Si eso se dice respecto de los países avanzados, ¿cómo será nuestra situación de una mano de obra sin calificación? Esto implica que hay que darle una dimensión apropiada a la educación de los adultos, y aquí hay otra idea de gran interés: y al educar a los adultos eso se transforma en producción y progreso para el país; cuando educamos a un adulto no necesitamos esperar dos o más años para que se dé el fruto, la educación de los adultos es algo que se traduce inmediatamente en progreso. Y tal vez una reflexión adicional: es muy difícil para los niños y la juventud soportar el peso de unos adultos que no saben progresar ni ser felices y alegres, es decir, para poder hacer que crezca la alegría y el progreso en los jóvenes, tenemos que educar para ser felices y alegres a los mayores, de lo contrario ese peso muerto va a aplastar cualquier intento de cambio y progreso entre los niños y los jóvenes. Esto implica, mirándolo en cifras y analizando el panorama educativo, que básicamente se pueden identificar los siguientes niveles de déficit. Se puede decir que hay un 60% de déficit en la educación preescolar, tal vez no haya déficit cuantitativo en la primaria, hay tal vez un déficit del 20% en educación universitaria pero el déficit en materia de capacitación de los adultos puede ubicarse en el 90%. En efecto, estamos como máximo enseñando a un millón de adultos, entonces, hay una prioridad muy grande en desarrollar la educación de los adultos.

Tal vez hay otra reflexión adicional a la anterior y es la importancia de desarrollar la educación de los equipos. Las personas progresan en un equipo —en el que constituye su empresa—, y las personas son felices en otro equipo, que es su familia. Pero como los equipos de fútbol no se entrenan dándole educación a su puntero derecho y después reuniendo a todo el equipo, sino que se entrenan como equipos y sólo así aprenden a jugar.

Entonces las empresas, que son pequeños equipos tienen que aprender a desarrollarse armónicamente como equipos y debe enseñársele a la empresa a crecer como equipo. Lo mismo la familia, y obviamente a los colegios y a las universidades. Tiene que ser el desarrollo de una enseñanza en los colegios como colegios, a enseñar. De hecho en Colombia se puede decir que hay muchos mejores carpinteros porque nos hemos centrado en la educación de los carpinteros y no de las carpinterías, lo que implica que haya muchos carpinteros sin trabajo, porque si las carpinterías no son capaces de desarrollarse pues no van a poder darle empleo a la gente.

 

EL DESEMPLEO PROFESIONAL

Hay una reflexión acerca del problema de desempleo profesional. Lo veo más como problema de educación de las empresas que no saben utilizar profesionales. Es evidente que en un mundo de tecnología, de cultura, las empresas necesitan los conocimientos de los profesionales pero no saben utilizarlos. Es algo así como si en la selva no se saben usar los arcos, pero obviamente el arma fuerte es el fusil, lo mismo, las empresas emplean gente sin calificar porque no saben utilizar la gente calificada; si los educamos a utilizar gente calificada nosotros tendríamos una demanda mucho mayor de profesionales. Piénsese, por ejemplo, que hay un millón de empresas y hay muchos menos profesionales, no alcanza a existir un profesional por empresa.

Coherente con todo esto hay la necesidad de enseñar destrezas; actualmente lo que la educación utiliza es que la persona tenga un gran número de destrezas elementales y cada oficio acomoda el menú de destrezas que usa, pero se basa en unas destrezas elementales, básicas. Hay que llevar la educación a definir las destrezas, puede medirse muy bien para ver si está avanzando o no, quién sabe algo y quién no sabe nada: averiguar si una persona sabe nadar o no, es fácil. En cambio, averiguar si una persona tiene una concepción correcta de la vida, o cosas de este tipo no es tan sencillo. Por eso es imporante ir desarrollando las destrezas en la persona, porque le dan seguridad en sí mismo, y le dan la capacidad de realizarse individualmente por la ejecución de obras concretas. Y aquí terminan las reflexiones acerca del objetivo de hacer felices a las personas a través de la educación.

 

LOS TRES SECTORES DEL PAIS

Respecto de los objetivos del progreso del país, habría estas reflexiones muy de mi parecer, muy evidentes, muy de sentido común. Si uno quiere imaginar el progreso del país, se podría representarlo constituido por tres sectores: un sector, el de los trabajadores que están laborando en empresas pequeñas con poco capital y empresas que tienen una gran dificultad en asimilar nuevas tecnologías, es evidente que el papel del sector educativo en este proceso es enseñarle a las empresas a asimilar tecnología. Por lo demás, de estas empresas se puede sacar muy poco, porque son empresas pequeñas con escasez de capital, de tecnología y que si bien les va, pueden sobrevivir y lograr tener un nivel de diálogo con empresas similares en el resto del mundo, baste decir que una empresa como Bavaria representa un conglomerado del orden 15 ó 20 en un país como Corea.

Está el otro sector que es el informal, sin tecnología y sin capital. La única manera de él progresar, es ir poco a poco aprendiendo tecnología y haciendo algo de capital, es el tránsito hacia el sector formal. Como sector informal no se puede progresar, básicamente porque sin tecnología ni capital es imposible el progreso.

Finalmente, existe el gobierno que está constituido por el 70% del territorio nacional, porque hay que decir que lo que no está escriturado a los particulares le pertenece al gobierno. Está escriturado a los particulares más o menos el 30%, entonces, el 70% está en poder del gobierno, todo el subsuelo, playas o mares, en otras palabras, el gobierno tiene la plata de los pobres y la capacidad de movilizar esos recursos está comenzando, es decir, una prueba es que las principales empresas o las empresas grandes que han surgido en los últimos 50 años son empresas del gobierno, ¿por qué? porque el gobierno tiene recursos, que no ha movilizado. Tiene mucho por movilizar, y en ese sentido la educación tiene que enseñarle al gobierno a ayudar a identificar la forma de explotar esos recursos, de allegar el capital y la tecnología para movilizarlos.

En cuanto al otro deber de la educación que es la inserción cultural, es bastante obvia: nosotros tenemos que ser asimiladores de tecnología y de ciencia y podemos desempeñar un papel decoroso y decente en deporte y en arte, en consecuencia, la inserción del país en el ámbito científico y cultural implica, por un lado esfuerzo en los mecanismos de asimilación que básicamente son los posgrados y las empresas que usan tecnología e impulso a lo que es deporte y arte, porque estas dos cosas nos van a dar la dignidad intelectual en el mundo, por lo menos en el futuro inmediato.

Decía también que una de las necesidades de la educación es que contribuyera a la paz. Un modelo muy sencillo para el problema de violencia en el país, es concebir tres sectores: los violentos, una sociedad civil atemorizada y unas autoridades desarticuladas o con una gran brecha respecto de la sociedad civil. El camino para resolver el problema de violencia es cerrar la brecha entre los civiles y las autoridades encargadas de defender a esa sociedad civil. Se necesita, en consecuencia, una educación para cerrar esa brecha: una educación de integración entre sociedad civil y autoridades, se necesita una cultura de valor civil.

 

UNA PEDAGOGIA HACIA LA VIDA CIVILIZADA

Complementaría lo anterior, el esfuerzo de reciclaje de los violentos, es decir, una sociedad será tanto o más violenta según la cantidad de violentos que tenga. El número de raponazos al día va en función directa del número de raponeros; si hay 100.000 raponeros habrá 400.000 raponazos al día, y si no tenemos de alguna manera la capacidad de reducir a esos violentos, si no desarrollamos la metodología, vamos a tener necesariamente una sociedad con alto grado de delincuencia y violencia. Es necesario desarrollar una pedagogía y una estructura para reenseñar a estas personas a volver a apreciar la vida ordenada, civil, la vida civilizada.

Me parece que de esto se deducen algunas políticas que son elementales: en primer lugar, debe dársele importancia a la educación desde quien preside la administración, en la asignación de recursos, en todos los actos del gobierno y en todos los actos de la sociedad.

Una segunda política es el desarrollo de la inteligencia social, la cual implica la puesta en marcha de un programa para incentivarla en todos los planteles. El desarrollo del Servicio Nacional de Pruebas, para que en todos los niveles el sistema conozca qué está enseñando. De tal manera que sepamos lo que decimos: qué se debe enseñar en materias como matemáticas, qué se enseña, qué se asimila. Y el desarrollo de un sistema de información y comunicación de tal manera que el sistema educativo sepa en todo momento qué pasa en el entorno y conozca las innovaciones que puede asimilar.

Se necesita, de otra parte, el desarrollo de cinco sistemas educativos. Me parece que hay cinco unidades distintas para educar. La primera, los individuos, niños universitarios, este es el sistema educativo tradicional que tiene que estar presidido por el Ministerio de Educación. Debe haber un segundo sistema educativo orientado a enseñar a las empresas a progresar, y tiene que estar presidido por el Ministerio de Desarrollo y el Sena. Esto implica, de paso, una transformación del Sena en cuanto a que no va a educar individuos, sino empresas.

Existe un tercer sistema educativo, el de las familias; aquí todos hemos dicho: a la familia hay que educarla como conjunto y entonces se necesitaría un sistema educativo para las familias y habría que centrarlo en el Ministerio de Salud, el ICBF y los medios de comunicación.

Existiría un sistema educativo de las comunidades porque son ellas las que tienen que combatir la violencia, son las comunidades las que deben decidir que van a vivir en paz y van a resistir a los violentos, ese sistema educativo tendría que estar presidido por el Ministerio de Gobierno y el Ministerio de Defensa. Obviamente hay muchas más instituciones que conformarían parte de este sistema, pero estas dos son el eje fundamental de ese sistema educativo.

Finalmente, me parece que existe la necesidad del sistema educativo de la rehabilitación, que estaría presidido por el Ministerio de Justicia y el de Gobierno. Solamente con un esfuerzo educativo podremos disminuir el número de violentos en el país.

Otra política, es el desarrollo de los mecanismos de inserción a través de los posgrados, a través de los cuales la universidad identifica los cambios científicos y tecnológicos y el estímulo para que a través del Sena y del Ministerio de Desarrollo las empresas asimilen los cambios tecnológicos que son necesarios para su progreso. Así, aunque elemental, me parece fundamental decir que se necesita una énfasis muy grande en la educación del inglés. Yo diría que se le ahorra más al país enseñándole a la gente a leer en inglés. Por ejemplo, el caso concreto de los ingenieros, si saben leer en inglés los códigos de construcción actualizados, sus técnicas son más modernas y las reducciones de los costos de las construcciones serían inmensas. Nosotros estamos gastando una gran cantidad de dinero porque simplemente estamos usando tecnologías viejas, porque los profesionales nuestros no saben leer ni traducir a la práctica tecnologías extranjeras. Y finalmente, el estímulo al arte y al deporte, tiene que ser la representación de nuestro valor espiritual en el ámbito internacional en el momento actual, cuando estamos tan lejos de poder influir desde el punto de vista científico y cultural.

Me parece de interés una política de desarrollo de la capacidad de movilización o activación de los medios masivos que, como la música, puede uno tocar música para oír o música para bailar; si se toca para bailar, la gente oye la música y aprende a bailar. Lo mismo los medios, que pueden ser enajenantes, que sitúan a la persona solamente como espectadora o pueden ser capaces de invitar a la participación e introducir a toda la comunidad en el proceso que ellos dirigen.

Los medios deben ser estimuladores. Aquí hay una reflexión un poco trivial y es que la especie ha evolucionado porque gratifica los esfuerzos que se hacen para progresar. Ante los medios de comunicación estamos en la situación de que gratifican la inactividad. Es un hecho nuevo de evolución, nunca habríamos tenido procesos que gratificaran la inactividad, este sí.

 

LA EDUCACION, LA GRAN OPORTUNIDAD

Finalmente habría que expresar la pertinencia del programa educativo. Yo diría que el país hace 8 años está dedicado a resolver o a zanjar el problema de la violencia y no ha tenido tiempo de reflexionar en su futuro. Creo que vería con mucho placer que se le hablara de cómo se construye un futuro mejor. Se le ha venido hablando de sus problemas y nunca de sus oportunidades. Es indudable que la educación es la gran oportunidad de todos, y desde el punto de vista del partido liberal y de la clase política, se ha venido deteriorando por su incapacidad para el logro, por su incapacidad para la renovación y por una gran brecha entre el partido y el país real. Me parece que la educación que expresa el deseo más profundo de la clase media, cumple los objetivos si bien se maneja, de llevar una nueva imagen, en cuanto que lleva el concepto de logro, de renovación y, muy importante, ha llamado a las fuerzas más profundas y más nobles del ser humano. Ese era el rollo.