D039 P060 | Papel de la Ciencia y la Tecnología

Documentos Nuevo Liberalismo | Luis Carlos Galán

D039 P060 | Papel de la Ciencia y la Tecnología

Comentarios del Doctor Germán Escorcia (Ingeniero de Sistemas, ganador del Premio Internacional Pearson para Investigación Científica) a la intervención del Doctor Marco Palacios. (Versión magnetofónica).

 

Para aliviar la presión de tiempo, voy solamente a referirme a uno de los temas que ha sido mencionado en las intervenciones anteriores y que, por supuesto, está íntimamente relacionado con el dibujo de la situación que hemos podido examinar: el papel de la ciencia y la tecnología y las respuestas que el sistema educativo ofrece. Y yo recuerdo que tuve la oportunidad de participar hace exactamente 10 años en la preparación de los documentos que fijarían la posición de Colombia para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Ciencia y Tecnología, que realizaría en Viena la Organización de las Naciones Unidas.

Y se hablaba allí de la proporción de científicos, que el país disponía en esos momentos; de la proporción del gasto público, de sus comparaciones con la situación en otras naciones, del papel preponderante que se esperaba desempeñase la función de ciencia y tecnología en el futuro y particularmente en las últimas décadas del presente siglo. Se organizaron tesis muy interesantes en aquel momento, particularmente en el caso de Colombia, tratando de obtener una decisión de las Naciones Unidas, de establecer una especie de impuesto sobre las mercaderías tecnológicas destinado a alimentar el crecimiento del sistema educativo que equilibrara la capacidad nacional, en desarrollo de su propia ciencia y tecnología. Lo que hoy, 10, años después, ha quedado evidente es que el papel de la ciencia y la tecnología para el desarrollo de las naciones del Tercer Mundo, no es meramente accesorio, es central, definitivo y ha marcado en algunos de ellos, los de mayor visión, el tránsito a esferas superiores del bienestar económico y social. Resulta curioso observar el valor actual de las actividades intensivas entre lo que denominamos conocimiento, y su efecto en ciertas sociedades.

Para el caso basta tomar como ejemplo un sector de actividades que bien podríamos denominar el sector de información y examinar siguiendo el famoso modelo de los profesores Nohra y Mine hecho hace 10 años en Francia, muy conocido como el modelo de la informatización de la sociedad y sus repercusiones para la economía de una nación. La hipótesis señalaba cómo a principios del presente siglo más del 40% de la población económicamente activa estaba vinculada a actividades de carácter agrícola, de modo muy global y esta es una proporción que ha ido decayendo fuertemente. De paso con los años, a partir de las posguerra, esa proporción de la población económicamente activa en ese modelo aparece como más de un 60% vinculada totalmente al sector de la industrialización y empiezan a dibujarse en aquellos estudios cómo tal tendencia comienza a decrecer, sobre todo en la presente década, para dar paso al crecimiento inusitado del sector de los servicios. Probablemente ya han oído de los registros de tasas de crecimiento altas en estas materias y en las cuales se destaca muy fuertemente la participación a partir del decenio de los 60, de las actividades relacionadas con el manejo de información. Entonces quiero proponer aquí la hipótesis de que la coincidencia de otros estudios sobre el análisis de este problema en particular, señala tendencias hacia el futuro en los próximos años, que deberíamos por lo menos observar y que están relacionadas con el planteamiento de que por lo menos la mitad de los empleos y más del 50% del producto interno bruto en ciertas sociedades, estarán relacionados con el sector de la información.

¿Cómo es posible que tal situación llegue a ser real? Pues es preciso entender que la variable es una sola: la del manejo de la información y que son múltiples sus formas y manifestaciones y las tecnologías que el mismo hombre ha diseñado para su manejo a lc largo de su desarrollo. Es preciso entender que forman parte del mismo sector los laboratorios de investigación donde está la fuente de la creación de los conocimientos, y el mismo sistema educativo y universitario, pero de la misma manera la fabricación del papel y los lápices cuyo objeto es aportar a las manifestaciones de la información o la fotografía o las industrias editoriales, la radio, la telegrafía y todas las demás manifestaciones que involucran, desde los computadores hasta los satélites, el teléfono, el télex, el telefax, todos son, en cierta medida, tecnologías e industrias que han sido desarrolladas para el manejo de la información. También están involucrados allí los bancos de datos, las bibliotecas y los servicios públicos de información incluida la prensa, la radio y la televisión. Si en la hipótesis que plantean Nohra y Mine todas estas actividades fueran puestas en una sola caja y medidas en su desempeño económico, bien podrían significar índices como los que ellos señalan de alcanzar a vincular para los próximos años más de la mitad de los empleos y una buena proporción del producto interno bruto. Toda esta propuesta llega a mencionar incluso que hasta la misma burocracia estatal es en realidad una gran máquina manipuladora de información que, realmente, salvo ciertos mecanismos, aporta en la línea de fomento: pues no siembra, no industrializa sino que manipula información en forma de memorandos o permisos.

Es decir que la información siendo una sola y todas las actividades tecnológicas que la rodean, contribuyen sólo a cumplir unas funciones: la función de transporte, almacenamiento y de procesamiento o presentación.

 

INFORMATICA Y DESARROLLO

Y propongo este planteamiento porque la propuesta se resume en no mirar el desarrollo del próximo siglo con los instrumentos de la teoría económica de principios de siglo. Sería como tratar de planear el futuro con un espejo retrovisor. ¿Y por qué este énfasis en la información? En realidad de ella todos los seres tenemos una noción intuitiva pero no entendemos su dimensión, la hemos venido descubriendo y nos damos cuenta de que es vital para el ser humano. El ser humano se distingue de las demás organizaciones justo por eso, por el procesamiento de la información y es muy importante y vital para las organizaciones que él crea. Las sociedades contemporáneas ya nos muestran sus tendencias en el cierre del siglo sobre cómo la información y las comunicaciones ejercen una preponderancia fundamental en el ámbito del desarrollo. ¿Cuál es el impacto de ese escenario en la vida académica? ¿Qué es lo que les pasa a estas tecnologías, para el manejo de información en la vida académica?

Por supuesto el gran reto de la educación en los últimos años ha significado una búsqueda incesante de métodos, los contenidos y las formas más apropiadas para preparar la sociedad del futuro y preparar a los individuos para coexistir con ella creando su dimensión. La opción educativa flexible ha sido en el fondo esa gran búsqueda que sea adaptable a nuestras necesidades y a nuestras regiones, que sea una contribuyente real al logro del compromiso simultáneo que ya se ha venido dibujando en forma dramática por el doctor Marco Palacios sobre el reto simultáneo de cubrimiento y calidad, el beneficio de las regiones, el beneficio de la participación. Entran al apoyo, con desarrollos espectaculares en el último decenio, aliados muy interesantes que fusionan por ejemplo la informática con las telecomunicaciones y todo ello con lo audiovisual; han llegado nuevos instrumentos y probablemente la perturbación mayor puede ser seguirlos ignorando. ¿Cómo lograremos esa superación?, ¿la preparación adecuada para el próximo siglo? No será propiamente con esquemas de educación basados en la repetición de contenidos, formando individuos a quienes hay que decirles qué hacer, porque sólo saben seguir instrucciones. Es preciso aportar instrumentos y métodos que permitan el desarrollo de la inteligencia y el juicio crítico —ya fue invocado brevemente por el doctor Escobar—, y que promuevan la participación. ¿No es allí acaso donde radican las bases más esenciales de nuestra democracia?

El nacimiento y el cultivo del verdadero espíritu científico, la creación de los espacios nuevos para el desarrollo están realmente allí 3; muy íntimamente ligados con la educación infantil. Probablemente una proposición que debe quedar clara es el esfuerzo magnánimo de la política que estará en rodear a este nivel, de los recursos y de las oportunidades apropiadas. Lo que pasa es que estamos asistiendo a una de las oportunidades de transformación más singulares que se hayan podido prever para la formación académica superior. Dirigentes universitarios colombianos concuerdan con su misión de la universidad del futuro para la cual es preciso incidir hasta en el mismo nivel curricular; la habilidad estará en pasar de la gestión a la esencia en el uso de los instrumentos, será esta la verdadera integración entre la educación, la ciencia y la tecnología. Yo he tenido la oportunidad de compartir esa visión del esquema de cómo serán las aulas de los próximos años. ¿Cómo tendremos que seguir estudiando? y cuáles son las medidas y métodos que debemos incorporar hoy para asegurarnos que por lo menos las dos próximas generaciones las logremos preparar en el tiempo y la oportunidad necesarios para su coexistencia con el escenario del próximo siglo.

Y quedan ideas bastante claras como la sociedad de la imagen, por ejemplo: el cultivo a nuevas formas de la cultura en donde nuevos instrumentos como las telecomunicaciones o el uso de formas distintas de presentar la información y el conocimiento, nos generarán a velocidades más rápidas en el aprendizaje o capacidades mayores en muchos de los desarrollos de la inteligencia. Pero esto no ocurre y lo estamos haciendo mal con los estudiantes. Los pocos intentos, que son inversiones costosas, no han funcionado bien. Los estudiantes de las universidades, incluso cuando se toma como ejemplo la aplicación de la informática, no ven claras conexiones entre lo que ocurre en un laboratorio donde están aprendiendo de computadores y el resto de su formación profesional. Esa desconexión se marca además por la falta de preparación de los docentes. Hay muchos docentes muy competentes en su disciplina, que de estos nuevos manejos lo ignoran casi todo y ello se presenta casi circunstancialmente porque la mayor parte de los dirigentes de la academia superior y de los políticos no han podido generar las oportunidades para que los docentes puedan resolver ese vacío. Y entonces en esa cadena no hemos encontrado cómo el nuevo currículum de las universidades puede contribuir a establecer una perspectiva correcta en ese funcionamiento.

Todo este proceso ocurre al margen de los actores principales: los padres de familia y todo ello no tendrá mucho éxito sin su concurso, así que nos quedan misiones muy delicadas en el replanteamiento. Las nuevas formas de la investigación y la ciencia. Cuando en Londres, y ahora explicaba el doctor Aldana, el rigor con que allí se han entendido en general los manejos de información y ciencia y todo el sistema educativo, allí se dio el experimento de la escuela de Summer Hill y mencionó por primera vez la idea de los colegios invisibles y se pudo constatar cómo el desarrollo científico contemporáneo se haría mucho más por métodos no formales y se transmitiría casi muy bilateralmente entre los científicos con base en su amistad personal o en su afinidad de temas de investigación. Tal parece que ese vacío quizás sin intención ha sido llenado por otros métodos como la telecomunicación, a través de los cuales se facilita grandemente el desarrollo de los intercambios haciendo abstracción del lugar. Y se vuelve posible una aspiración que ha estado presente en los sistemas educativos durante mucho tiempo, que es la del intercambio a costos relativamente simples y da esto lugar a la aparición de cosas nuevas. Ya se habla de los libros flexibles producidos como grandes bancos de información a los cuales renombrados académicos aportan su ciencia y configuran la oportunidad a los educadores de enseñar con base en la información más reciente sobre cada disciplina particular.

 

NUEVAS OPORTUNIDADES

La investigación científica de los próximos años se alimentará de estos verdaderos tanques de pensamiento a los cuales habrá que acceder por todos los medios. Ello significa en el diseño, establecer las redes y su infraestructura, representando las mayores oportunidades de participación en términos reales de nuestros talentos e investigadores, en el hallazgo de las nuevas fronteras del conocimiento. Simultáneamente, no vincularse entraña el más formidable riesgo de marginación que comunidades científicas completas podrían tener. Nunca se nos había presentado tanto riesgo como oportunidad de la misma forma y dependerá de la claridad de la visión política y del horizonte de las decisiones la forma como reconociendo a la ciencia y la tecnología el papel y la misión que desempeñan en la construucción de los escenarios del futuro, pues nos resulta poco menos que contradictorio no ver las transformaciones que están ocurriendo al interior del denominado quehacer científico como parte superior de la educación.

En las aulas de clase no parece haber una conexión con esta nueva forma de manejar el conocimiento. Parece contribuir este concepto sólo a mantener los atrasos y a no reducir las distancias. Lo grave es el poco tiempo para pensar en las nuevas estrategias curriculares y crear la directriz con la que se formarán las dos nuevas próximas generaciones. Pues la dedicación casi obvia será la de la incorporación de las formas contemporáneas de desarrollar la ciencia y tecnología y de allí leemos que el mandato más firme lo tenemos en esta sección, para la promoción del progreso y de la sociedad colombiana en los próximos años.

¿Cómo instrumentar con rigor una solución factible para lograr el concurso de las fuerzas deseables en esta sociedad deseada del próximo siglo? ¿Cuáles son esas tareas comunes y cuál la recomendación para la acción? El diseño partirá, creo, de una primera y única conducta y es el compromiso de la dirigencia política y académica con el examen, las implicaciones de una tal revolución del conocimiento. Cuando continuamos replicando y multiplicando esquemas educativos y científicos que hacen abstracción de todos estos nuevos planteamientos difícilmente encontraremos la ruta de ese compromiso. Otras prioridades brillarán en el horizonte y atraerán la atención y los esfuerzos. Llegaremos después que los demás habiendo estado juntos en la misma raya de partida según lo decía J. J. Servan Shreiber. Y quizás debería reiterar en este mismo planteamiento cómo si la apuesta está allí, un dibujo bastante claro que nos mencionó al principio de su intervención el doctor Eduardo Aldana. Señalaría que de la conciencia clara que tengamos sobre el papel que tiene el dominio de la ciencia y la tecnología en nuestra sociedad dependerá el que lleguemos a la situación, país rico con gente rica que quizá debería ser el dibujo final de la ecuación tal como estaba planteada.

Me parece necesario llamar la atención sobre algunos de los planteamientos que formuló ante nosotros el doctor Marco Palacios y que nos dibuja características muy críticas y en cierta medida él lo rodea de un optimismo al final, pero debemos ser muy claros de que el dibujo de la situación nos indica que no hemos estado apostando correctamente en materia de inversiones y de dirección política en cuanto se refiere a la formación de los científicos en Colombia en toda la educación y particularmente en la educación superior; y cómo la inserción en nuestra cultura deberá modificar sustantivamente la acepción que la gente tiene sobre esta variable y el dominio que ejercerá sobre nosotros en los próximos años.

Yo creo que en la agenda de la educación, para los próximos años, no pueden estar ausentes la ciencia y la tecnología. Y por esa razón nos juntamos todos para reclamar que aunque el diseño de la educación en Colombia ha tratado de contemplar una enorme cantidad de problemas y facetas que debe atender simultáneamente y que alguien definía como la desesperanza del subdesarrollo, no hay prioridades, todo es prioritario. Lo que reclamaría es que esa fase superior, que debe ser conquistada desde las primeras etapas, esté presente con el vigor que reclama estar en consonancia con la sociedad que a nivel internacional se viene desarrollando en la práctica y adopción de ciencia y tecnología como uno de los factores diferenciadores del desarrollo.

Quisiera referirme en esta última parte a un artículo que el doctor Galán escribiera hace 10 años para la revista “Nueva Frontera” y que les recomiendo leer porque tiene mucha de esta visión para los próximos diez años.